La perra entrenada "Reyna" detectó un frasco repleto de cogollos de marihuana oculto en un utilitario que circulaba por la zona del tercer puente, sobre la Ruta Nacional 151, en el tramo que conecta Cipolletti con Neuquén. El hallazgo se produjo durante un operativo preventivo y terminó con el secuestro de la droga y la intervención de la Justicia Federal.
El procedimiento se desplegó el miércoles por la tarde, entre las 19 y las 22, en uno de los puntos más calientes del Alto Valle en materia de circulación vehicular. Allí, con el tránsito todavía cargado y la noche empezando a caer, los uniformados montaron un control estratégico. No fue un operativo más: participaron efectivos de Toxicomanía, Seguridad Vial y la División Canes.
Cerca de las 20, el personal sobre la ruta detuvo la marcha de un Fiat Fiorino, conducido por un hombre de 40 años, domiciliado en el barrio Obrero de Cipolletti, todo parecía rutinario. Documentación, inspección visual, preguntas de rigor. Sin embargo, como parte del protocolo, hicieron pasar a “Reyna”, la perra detectora especialmente adiestrada para localizar estupefacientes.
Fue cuestión de segundos
Al llegar a la puerta del conductor, la perra cambió su actitud. Se tensó, olfateó con insistencia y marcó con firmeza ese sector del vehículo. Para los especialistas no hubo dudas: algo había.
A partir de esa señal inequívoca, se dio aviso a la Unidad Fiscal Federal de General Roca, que autorizó la requisa. Y entonces apareció lo que el olfato canino ya había sentenciado: dentro del utilitario encontraron un frasco cargado con cogollos de marihuana.
Posteriormente, el narcotest de campo confirmó lo evidente: resultado positivo para Cannabis Sativa. La sustancia fue secuestrada en el acto y el conductor quedó notificado por infracción a la Ley 23.737, la norma que castiga los delitos vinculados a estupefacientes.