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Viernes 13 de Febrero, Neuquén, Argentina
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Correr para entender: crónica de un viaje al corazón del atletismo africano 

El periodista y maratonista amateur Damián Cáceres viajó en 2022 a Iten, en Kenia, cuna de los grandes fondistas del mundo. De esa experiencia nació "Huellas de Kenia. Viaje a la tierra de los corredores", un libro que retrata la vida cotidiana detrás de los récords.

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Damián Cáceres y su experiencia de correr con los campeones olímpicos que inspiró “Huellas de Kenia”.

La postal no es turística ni exótica: es cotidiana. Niños que corren descalzos hacia la escuela, atletas que entrenan en grupo a toda velocidad, mujeres que encuentran en el deporte una posibilidad de independencia y comunidades enteras que ven en el atletismo una vía de ascenso social. Ese es el corazón de Huellas de Kenia. Viaje a la tierra de los corredores, el libro del periodista y maratonista amateur Damián Cáceres que nació de una experiencia vivida en 2022 en Iten, al este de África.

Iten es conocida como “la casa de los campeones”. Allí se entrenan algunos de los mejores fondistas del planeta y hacia allí viajó Cáceres con una intención clara: correr, convivir y entender la cultura que rodea al fenómeno del atletismo keniano.

“Quería ver cómo viven los kenianos más allá de saber cómo corren. Verlos correr para mí es arte en movimiento”, contó en diálogo con Mejor Informado. La idea surgió en una charla con su pareja en 2021 y se convirtió en uno de sus sueños profesionales: “Periodísticamente tenía dos sueños: ir a Kenia y cubrir en vivo unos Juegos Olímpicos. El de Kenia ya lo cumplí”.

Lejos de los safaris y de los circuitos turísticos, eligió quedarse un mes en Iten para entrenar y convivir con corredores locales. “Yo no quería hacer turismo. Quería ir a correr, al menos trotar con ellos. Cada vez que me tocaba correr, a los 10 o 15 minutos ya me pasaban. La velocidad es tremenda”, relató.

“En Kenia correr es algo natural, cotidiano. Van al colegio corriendo y vuelven corriendo. Es parte de su idiosincrasia”, explicó el periodista que viajó en 2022 a Iten.

En una de esas jornadas se animó a ingresar a la pista de entrenamiento en Eldoret, donde había cerca de 300 atletas. “Entre ellos estaba Eliud Kipchoge. Para mí es nuestro Lionel Messi del atletismo. Al principio no me animé, por vergüenza y por prejuicios. Después corrí y era uno más. El atleta que corre rápido cuida al que corre lento”, recordó.

El libro incluye prólogos de Daniel Arcucci y Cristian Grosso, y retratos de figuras clave del atletismo mundial como Eliud Kipchoge, Faith Kipyegon, Haile Gebrselassie, Kenenisa Bekele, Henry Rono y Agnes Tirop, entre muchos otros, junto a historias anónimas que explican por qué Kenia corre como corre.

 

Correr como forma de vida

El libro no se limita al deporte. A lo largo de capítulos estructurados como “kilómetros”, Cáceres aborda temas como la rivalidad histórica entre Kenia y Etiopía, la migración de talentos, la herencia colonial británica y el rol del running en la economía y la vida cotidiana.

“Quería ver cómo viven los kenianos más allá de saber cómo corren. Verlos correr para mí es arte en movimiento”, contó a Mejor Informado.

“En Kenia correr es algo natural, cotidiano. Van al colegio corriendo y vuelven corriendo. Es parte de su idiosincrasia”, explicó el periodista que realiza junto a Daniel Arcucci Mejor Correr, un podcast de running y atletismo. Para muchos jóvenes, el atletismo representa una posibilidad de progreso: “Es una forma de ascenso social, como fue el fútbol o el boxeo en Argentina. Lo hacen desde chicos. Ves a un nene de seis o siete años corriendo descalzo porque tiene un solo par de zapatillas y lo guarda para ir al colegio”.

El periodista también resalta la influencia histórica del sistema de entrenamiento impulsado por el misionero irlandés Brother Colm O’Connell, considerado una figura clave en el desarrollo del atletismo keniano. “Ordenó el talento que ya existía y ayudó a que Kenia se convirtiera en una potencia olímpica”, señaló.

"Cada vez que me tocaba correr, a los 10 o 15 minutos ya me pasaban. La velocidad es tremenda”.

Mujeres, cambios y contradicciones

Uno de los ejes del libro es el papel de las mujeres en el atletismo. “Hoy hay mujeres que llevan el pan a la casa gracias a correr. Está cambiando, pero es una sociedad muy machista. Hay muchos casos de violencia de género que recién ahora empiezan a visibilizarse”, contó.

Cáceres también observó otras problemáticas sociales, como el alcoholismo y las desigualdades económicas. Sin embargo, su enfoque busca comprender sin juzgar: “No fui con una mirada para criticar, sino para ver. Quería entender cómo es la vida de ellos sin compararla con la nuestra”.

La experiencia le dejó también reflexiones personales. “Allá salía a correr solo y no pasaba nada. En Avellaneda, de donde soy, a determinada hora ya no salgo. Eso también te hace pensar”, admitió.

 

Un libro sobre el esfuerzo colectivo

Huellas de Kenia propone una inmersión en la cultura del atletismo keniano como fenómeno social y cultural. Más que una crónica deportiva, es una exploración sobre el esfuerzo colectivo, la disciplina y la dignidad.

“Correr, para ellos, es una herramienta de esperanza”, resumió Cáceres. Y esa idea atraviesa todo el libro: la de un país donde el atletismo no es solo competencia, sino identidad, resistencia y futuro

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