En Argentina la seguridad en los estadios de fútbol es un problema serio, sin resolver, desde hace varias décadas; y, ahora, el debate al respecto se volvió muy actual tras la habilitación gubernamental para hacer una “prueba piloto” y expender alcohol en determinadas áreas del Estadio Más Monumental, de River Plate.
La noticia, conocida en los últimos días, motivó que la Asociación Madres del Dolor diera a conocer un comunicado en repudio a esa medida, con el simple argumento de que “representa un riesgo”, no tanto por lo que pueda ocurrir en el estadio, sino fuera de él.
Desde River informaron que, a partir de este sábado, cuando el equipo de Núñez reciba a Tigre por la cuarta fecha de la Zona B del Torneo Apertura, comenzará una prueba piloto con la venta de alcohol, más precisamente, cerveza.
La cerveza se venderá a un precio de 7.000 pesos por lata de medio litro, con un límite máximo de dos unidades por persona. La compra será únicamente mediante preventa exclusiva a través de RiverID, habilitada hasta ocho horas antes del inicio del partido y solo para mayores de 18 años.
Para poder poner en marcha la venta, el club le solicitó autorización al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Se habilitó para realizarla únicamente en sectores habilitados: Palcos 360, espacios de hospitalidad y los ubicados en San Martín, Belgrano, Centenario y Sívori, todos con capacidad limitada y control permanente de accesos.
“Se informó que el consumo estará limitado a dos vasos por persona, pero nos preguntamos: ¿cómo se controlará efectivamente ese límite y qué mecanismos reales se aplicarán para evitar excesos?”, se preguntaron desde Madres del Dolor.
“Esta experiencia, más allá de su interés comercial, representa un riesgo en materia de seguridad pública, ya que implica el egreso de miles de personas, muchas de ellas conductoras, y además demanda mayores controles y recursos del Estado”, sostiene la asociación.
“Por ello, consideramos indispensable que se implementen controles de alcoholemia reforzados y visibles en los alrededores del estadio y en las principales vías de salida. El alcohol y la conducción son una de las principales causas de siniestros viales graves. La seguridad vial no puede quedar subordinada a intereses comerciales”, expresa el comunicado.