Sin lugar a dudas la milanesa ocupa el primer puesto en las preferencias culinarias de los argentinos. Frita o al horno, a la napolitana, al plato o en sándwich no hay forma de comerla que no haga las delicias de quien la elige.
Pero la milanesa a la suiza, tiene ese toque sofisticado y elegante que le da su nombre, aunque en realidad se trata sencillamente de una milanesa con queso gratinado arriba o salsa blanca, según el gusto.
Asi que si quieres lucirte con tus próximos invitados, aquí va la receta.
Ingredientes (4 porciones)
4 filetes de carne ( pollo, vaca o cerdo)
1 taza de queso parmesano o provolone rallado
4 rodajas de queso fresco o muzzarella
1 taza de pan rallado
2 huevos
1 cda.de ajo y perejil picados
Sal y pimienta a gusto
Ingredientes (para la salsa blanca)
2 cdas.de manteca
2 cdas.de harina o maicena
1 taza de leche
1 pizca de sal y nuez moscada.
Para hacer la salsa blanca, colocar la manteca en una sartén y derretirla a fuego lento. Agregarle las dos cucharadas de harina y revolver bien hasta formar una masa espesa. Luego agregarle la leche, revolviendo en forma constante para que no se hagan grumos, agregarle 1 o 2 cucharadas de queso rallado y seguir revolviendo hasta lograr una crema.
Cocinar la carne al horno o frita, colocar las piezas en una asadera enmantecada ,colocar sobre ellas el queso o la muzzarella y llevar al horno para que se derrita y gratine, con cuidado de no quemarlas.
Si se elige la salsa blanca en lugar del queso, también colocamos las piezas cocidas en una asadera o fuente para horno y las cubrimos completamente con la salsa y colocamos sobre ellas el que rallado que nos quede.
Al momento de servir, decoramos con hojitas de perejil fresco o con algunas arvejas cocidas.
Y ahora a disfrutar.
¡En guete! (en suizo) y es el equivalente al ¡bon appétit! francés.