Barcelona volvió a sonreír en su casa. En una tarde que empezó torcida, el equipo de Hansi Flick sacó carácter, fútbol y jerarquía para revertir un arranque incómodo y vencer 3-1 al Alavés por la decimocuarta fecha de LaLiga. El triunfo no solo sirvió para reafirmar el camino, sino también para recuperar la cima del campeonato, al menos hasta que Girona y Real Madrid completen su duelo del domingo.
El Camp Nou recién se estaba acomodando cuando, al minuto de juego, el Alavés sorprendió con un córner que cayó en el área y generó un rebote que Pablo Ibáñez Lumbreras empujó a la red. Golpe inmediato y baldazo de agua fría para el local. Pero la reacción culé fue casi automática: a los 8 minutos, Lamine Yamal aprovechó una contra a pura velocidad, capitalizó el centro al corazón del área de Raphinha y definió con soltura para el 1-1.
Barcelona creció desde ahí. Con más presencia en campo rival y una circulación más agresiva, Dani Olmo tomó la posta y empezó a ser determinante. A los 26, el mediocampista capturó una asistencia quirúrgica del propio Raphinha y definió con categoría para dar vuelta el partido. Ya en el complemento, apenas arrancada la segunda mitad, el mismo Olmo apareció otra vez para sellar el 3-1 con un derechazo certero que levantó a todo el estadio.
Con este resultado, el conjunto catalán llegó a los 34 puntos y mira a todos desde arriba, aunque a la expectativa de lo que ocurra con los líderes alternativos. El crecimiento del equipo de Flick se sostiene en jóvenes que responden, como Yamal y en figuras que empiezan a recuperar su mejor versión, como Olmo.
En paralelo, la jornada de LaLiga dejó otros resultados: Mallorca y Osasuna empataron 2-2 con doblete de Vedat Muriqi para los locales, mientras que Boyomo y Raúl García marcaron para la visita. Athletic, por su parte, festejó un 2-0 clave ante Levante, con goles de Robert Navarro y Nico Williams, que lo mete de lleno en la pelea por plazas europeas.