River volvió a mover fichas fuera de la cancha y dejó en claro que no piensa regalar su patrimonio. En las últimas horas, el club de Núñez cerró la renovación de Juan Cruz Meza, una de las joyas surgidas de las inferiores, que extendió su vínculo hasta diciembre de 2028 y quedó blindado con una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares.
Con apenas 17 años, el mediocampista ya había empezado a llamar la atención en el cierre de la última temporada, cuando comenzó a entrar en la órbita del plantel profesional y a sumar consideración por parte de Marcelo Gallardo. Ese crecimiento acelerado activó las alarmas en la dirigencia, que avanzó en la mejora contractual para asegurarse la continuidad del juvenil.
Meza, hermano de Maximiliano, tenía contrato vigente hasta fin de este año. Tras varias semanas de negociaciones, este jueves se presentó en el estadio Monumental para firmar la extensión junto a Stefano Di Carlo y Mariano Barnao, en una postal que refuerza la política del club de proteger a sus talentos más prometedores.
El monto de la cláusula no es casual. River viene apostando fuerte a blindar a sus juveniles con cifras récord, luego de experiencias recientes que dejaron sabor amargo en Núñez. La idea es clara: evitar salidas prematuras y sostener a los proyectos con mayor proyección internacional.
Más allá del anuncio, el presente de Meza abre algunos interrogantes. Gallardo decidió no convocarlo a la pretemporada con el plantel profesional, una determinación que sorprendió teniendo en cuenta su buen rendimiento en el segundo semestre del año pasado. Por ahora, el volante continúa trabajando con la Reserva, enfocado en su evolución futbolística.
River ya hizo su parte y lo aseguró a largo plazo. El desafío inmediato para Juan Cruz Meza será volver a ganarse un lugar en la consideración del Muñeco y confirmar dentro de la cancha por qué el club decidió apostar tan fuerte por su futuro.