Boca atraviesa su primer gran problema del semestre y no tiene margen para esperar. La derrota ante Estudiantes dejó secuelas físicas importantes y obligó a Claudio Úbeda a tomar decisiones rápidas: frente a Newell’s, el domingo desde las 19.15, el DT pondría como titulares a los dos refuerzos del mercado, Santiago Ascacíbar y Ángel Romero.
La acumulación de lesionados encendió las alarmas en el cuerpo técnico. Rodrigo Battaglia será operado del tendón de Aquiles y se suma a una larga lista que incluye a Edinson Cavani, Milton Giménez, Miguel Merentiel, Alan Velasco, Lucas Janson y Carlos Palacios. Un escenario que empujó a Boca a acelerar procesos y apostar por futbolistas que llegaron con pocos entrenamientos encima.
Ascacíbar, por quien el club invirtió 3,2 millones de dólares por el 80% del pase, se perfila para ocupar el eje del mediocampo en lugar de Williams Alarcón. En ataque, la escasez de alternativas llevaría a Úbeda a utilizar a Ángel Romero como centrodelantero, acompañado por Exequiel Zeballos, uno de los pocos nombres disponibles en ofensiva.
La situación también abrió la puerta a varios juveniles, que ya sumaron minutos en La Plata, y obligó a reordenar un plantel que además sufrió salidas en este mercado. Sin demasiadas opciones y con la necesidad de sumar, Boca se aferra a sus refuerzos para atravesar el momento más delicado del arranque del torneo.
Ante Newell’s, el Xeneize no solo buscará volver al triunfo: intentará sobrevivir a una emergencia que lo dejó sin piezas clave y lo empuja a apostar fuerte desde ahora.