La historia tiene ribetes que encienden la rivalidad barrial. San Lorenzo de Almagro continúa pagando una deuda cercana a 1.200.000 dólares a los hermanos Romero mientras ambos compiten en el fútbol argentino con camisetas que golpean directo en Boedo.
Tras rescindir sus contratos en agosto de 2021, Ángel y Óscar acordaron cobrar una cifra correspondiente a salarios atrasados durante su ciclo en el club. El monto no fue cancelado en su totalidad y derivó incluso en inhibiciones que complicaron a la institución en mercados de pases posteriores. Para evitar nuevas sanciones, se pactó un plan de pagos que todavía sigue vigente.
El escenario suma un condimento particular: Ángel se convirtió recientemente en refuerzo de Boca Juniors, mientras que Óscar selló su llegada a Huracán, el clásico rival. Así, San Lorenzo deberá cumplir con cuotas pendientes mientras los paraguayos defienden otras camisetas en el mismo torneo local.
El paso de los mellizos por Boedo dejó huella futbolística y también controversias. Entre 2019 y 2021 disputaron 55 partidos cada uno: Ángel convirtió 14 goles y Óscar marcó 10. Fueron protagonistas dentro del campo, pero también atravesaron conflictos internos y episodios que marcaron aquella etapa.
Hoy, el Ciclón enfrenta una situación tan singular como incómoda: cumplir con una obligación económica del pasado mientras los Romero vuelven a escena en veredas opuestas del mapa porteño. Una postal que mezcla deudas, clásicos y cuentas pendientes que todavía pesan en Boedo.