¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Jueves 12 de Marzo, Neuquén, Argentina
Logo Am2022
PUBLICIDAD

En un clima hostil para el Dibu Martínez, Aston Villa venció al Lille por la Europa League

Emiliano Martínez fue el blanco de insultos y pancartas en el estadio del Lille OSC, pero el Aston Villa se quedó con una valiosa victoria 1-0 en la ida de la UEFA Europa League.

PUBLICIDAD
Lo esperaban con bronca, pero terminó festejando: el Dibu ganó otra vez en Francia.

Cada vez que pisa suelo francés, el clima es el mismo. Silbidos, insultos y pancartas dirigidas a Emiliano Martínez, uno de los grandes “villanos” deportivos para los hinchas galos desde la final del Mundial de Qatar. Esta vez no fue la excepción: el arquero argentino volvió a ser el blanco del público en la victoria 1-0 del Aston Villa frente al Lille OSC por la ida de los octavos de final de la UEFA Europa League.

Desde la previa, el ambiente en el estadio Pierre-Mauroy fue hostil. Incluso antes del inicio del partido, los hinchas del conjunto francés desplegaron pancartas contra el arquero de la Selección argentina y lo silbaron cada vez que tocó la pelota. Una bandera con el mensaje “Martínez no es bienvenido” resumió el clima que se vivió en las tribunas.

Sin embargo, el arquero campeón del mundo volvió a mostrarse sólido bajo los tres palos y sostuvo el arco del equipo inglés en una noche caliente. Mientras tanto, en el campo de juego el Aston Villa encontró el golpe justo en el complemento.

A los 61 minutos, el delantero Ollie Watkins apareció en el área para conectar de cabeza y marcar el único gol del partido, luego de una asistencia también aérea del argentino Emiliano Buendía. El tanto terminó siendo decisivo para que el conjunto inglés se lleve una valiosa victoria de Francia.

El triunfo deja bien parado al Aston Villa de cara al partido de vuelta en Inglaterra, donde buscará sellar la clasificación. Para el Lille, en cambio, la derrota obliga a remontar la serie fuera de casa.

Mientras tanto, el Dibu volvió a demostrar que el ambiente hostil no lo incomoda. Al contrario: cada silbido parece potenciar a un arquero que, desde Qatar, se transformó en uno de los grandes antagonistas del fútbol francés. Y esta vez, otra vez, terminó sonriendo.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD