En otro caso de un juvenil que se va prematuramente, Boca perdió definitivamente a Milton Pereyra, delantero categoría 2008 y una de las promesas más importantes de las inferiores. El juvenil de 17 años decidió marcharse al Napoli amparado en la patria potestad, en una situación que generó ruido y preocupación puertas adentro en La Ribera.
El caso tomó forma definitiva este martes, aunque era un secreto a voces desde hace semanas en el mundo Boca. Con apenas 17 años, Pereyra ya tenía tomada la decisión de emigrar antes de firmar su primer contrato profesional. El club italiano, último campeón de la Serie A, aceleró las gestiones a fines de 2025 y terminó de cerrar su incorporación tras completar la documentación correspondiente.
Al tratarse de una salida bajo esta figura legal, Boca entiende que no tiene margen de acción. El antecedente del fallo adverso del TAS en el caso de Santiago Ramos Mingo, quien dejó el club para irse a Barcelona, terminó de convencer a la dirigencia de no avanzar con un reclamo formal. De esta manera, el atacante se irá en condición de libre y no ingresará ningún resarcimiento económico a las arcas de La Bombonera.
A diferencia de lo ocurrido entre River y Parma por Luca Scarlato, en este caso no existe ningún tipo de acuerdo entre Boca y Napoli. Tampoco hay cláusulas de futura venta ni compensaciones. Incluso, desde la AFA tomaron postura y, con el objetivo de desalentar este tipo de salidas, anunciaron que los juveniles que se marchen por patria potestad no serían convocados a las selecciones nacionales, por lo que en principio Pereyra se perderá de formar parte de las categorías formativas de la Selección Argentina.
Nacido el 13 de mayo de 2008 en Buenos Aires, Pereyra llegó a Boca con apenas siete años y recorrió todo el camino formativo hasta la Sexta División. Con 1,76 metros de altura, es un delantero que se destaca por su juego de espaldas al arco, presencia en el área y capacidad para asociarse, características que despertaron el interés de varios clubes europeos. En Napoli, el atacante se sumará inicialmente a las divisiones juveniles, donde buscará adaptarse al ritmo del fútbol italiano y completar su formación lejos de casa.