Un joven de 25 años murió luego de sufrir gravísimas heridas en un vuelco ocurrido en la zona rural de 25 de Mayo, La Pampa.te se produjo cuando el Volkswagen Vento que conducía despistó y terminó volcando de manera violenta en un camino vecinal. Pese a los desesperados intentos médicos por salvarlo, el muchacho, oriundo de Gofoy, falleció horas más tarde en un centro de mayor complejidad de Catriel.
El hecho ocurrió el domingo, alrededor de las 7, en cercanías de la Central Hidroeléctrica Los Divisaderos. Por razones que aún se investigan, el conductor perdió el control, se despistó y terminó volcado sobre su techo. La violencia del impacto fue tal que el joven salió despedido del habitáculo, por no llevar colocado el cinturón de seguridad y quedó tendido a pocos metros, inconsciente y con lesiones de extrema gravedad en la cabeza y en el brazo derecho.
La desesperación en el lugar
En ese instante, personal médico de la empresa PCR que se encontraba en la zona acudió rápidamente para brindarle asistencia inicial. La escena era desgarradora: el joven permanecía inmóvil, mientras los profesionales intentaban estabilizarlo en medio de la tensión y la urgencia. Cada minuto contaba, y la comunidad que transitaba por el lugar quedó conmocionada al ver la magnitud del accidente.
Posteriormente, una ambulancia del Hospital Jorge Ahuad de 25 de Mayo realizó el traslado urgente. Allí, los médicos hicieron todo lo posible para revertir el cuadro, pero las lesiones eran demasiado severas. Ante la complejidad del caso, se decidió derivarlo a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Catriel. Sin embargo, pese a los esfuerzos y la cadena de intervenciones, la noticia más temida se confirmó: el joven no logró sobrevivir.
La víctima fue identificada como Ángel Sánchez, oriundo de General Enrique Godoy. Su muerte generó un profundo dolor en su familia, que además enfrenta la difícil situación de reunir más de un millón de pesos para poder trasladar sus restos a su localidad natal. La tragedia no solo golpea por la pérdida de una vida joven, sino también por la crudeza de las consecuencias económicas que acompañan al duelo.