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Miércoles 14 de Enero, Neuquén, Argentina
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Festejó antes de tiempo y pagó caro el error: la confusión que dejó a Ofner afuera del Australian Open

Sebastian Ofner creyó haber ganado el partido en un tiebreak decisivo, levantó los brazos y caminó a la red, pero olvidó una regla clave de los Grand Slam.

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El festejo anticipado de Sebastian Ofner en Melbourne, una confusión que cambió el rumbo del partido y lo dejó eliminado.

El Australian Open suele ser escenario de partidos intensos, definiciones al límite y emociones extremas. Pero esta vez, la presión jugó una mala pasada y regaló una escena tan insólita como decisiva. La ansiedad por festejar traicionó al austríaco Sebastian Ofner, que celebró una victoria que todavía no existía y terminó pagando el error con la eliminación.

El episodio ocurrió en la segunda ronda de la fase de clasificación del primer Grand Slam del año, en Melbourne Park. Ofner dominaba el desenlace del partido ante el estadounidense Nishesh Basavareddy y había sacado una ventaja contundente en el tiebreak del tercer set. Tras un error no forzado de su rival, el austríaco llegó al 7-1, levantó los brazos y avanzó hacia la red convencido de que el encuentro estaba cerrado.

Sin embargo, el festejo duró apenas unos segundos. El árbitro lo frenó y le recordó una regla fundamental: en los torneos de Grand Slam, el desempate del set decisivo no se juega a siete puntos, sino a diez, con una diferencia mínima de dos. Ofner había celebrado un triunfo que todavía estaba lejos de concretarse.

Desde 2022, los cuatro Grand Slam unificaron este sistema de súper tiebreak largo para el último set, tanto en el cuadro principal como en la clasificación, con el objetivo de evitar partidos interminables. La normativa es clara y se anuncia antes del inicio de cada encuentro, pero en ese momento crítico, el austríaco la pasó por alto.

El golpe anímico fue inmediato. Basavareddy, que estaba contra las cuerdas y parecía derrotado, encontró una nueva oportunidad. El estadounidense recuperó terreno, igualó el marcador y llevó el tiebreak a una definición cargada de tensión. Ambos tuvieron puntos de partido, el clima se volvió irrespirable y cada pelota se jugó como si fuera la última.

Finalmente, fue Basavareddy quien aprovechó el desconcierto de su rival. Con una volea corta selló el triunfo por 13-11 en el desempate y cerró el partido por 4-6, 6-4 y 7-6. Del festejo anticipado de Ofner se pasó al grito de desahogo del estadounidense, que celebró sabiendo que había sobrevivido a una situación límite.

La cuenta oficial del Australian Open resumió la escena con ironía en redes sociales, acompañando el video del momento con una frase elocuente: cuando el cerebro anuncia el punto de partido antes que el árbitro.

En un torneo que exige concentración absoluta, el olvido de una regla básica resultó letal. Para Ofner, fue una eliminación dolorosa y evitable. Para Basavareddy, una lección clara de por qué, en el tenis de alto nivel, el partido nunca termina hasta que el último punto está escrito.

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