La escudería Alpine quedó envuelta en una fuerte polémica institucional en la Fórmula 1 tras el anuncio del cambio de proveedor de motores para 2026, una decisión que impacta de lleno en la estructura deportiva en la que compite el argentino Franco Colapinto y que desató duras críticas desde Francia, "Mentiras y traición".
Jean-Marie Vilain, alcalde de Viry-Chatillon, comuna donde se sitúa una de las fábricas de Renault, apuntó con dureza contra la empresa dueña de la escudería por el rumbo elegido en su programa deportivo, concretamente con la realización de los impulsores del monoplaza.
El viraje técnico de comenzar a utilizar los motores Mercedes implica dejar de lado compromisos asumidos previamente con la planta ubicada en su ciudad, histórica cuna de desarrollos mecánicos del grupo. El trasfondo del enojo está vinculado al reemplazo del proveedor actual y al destino del complejo industrial.
“Mi estupefacción es tan grande como mi ira ante esta renegación y este incumplimiento de la palabra dada, que también refleja una total falta de respeto hacia los empleados”, afirmó el dirigente político en un video a través de sus redes sociales. Además, pidió que tanto el grupo como el Estado francés revisen la postura y anticipó eventuales medidas legales y políticas.
Cuando a mediados de 2022 se comunicó el cierre del programa de impulsores, la empresa presentó el proyecto Hypertech Alpine como una reconversión de alto perfil, con foco en ingeniería avanzada. Entre los objetivos figuraban un futuro superdeportivo, investigación en hidrógeno, desarrollos eléctricos y una célula reducida para seguimiento en la máxima categoría.
Sin embargo, la propuesta no convenció a todos. Los representantes gremiales expresaron reparos casi de inmediato, al advertir falta de precisiones sobre recursos y alcance real. En un comunicado, señalaron que “el tamaño comunicado de la célula de vigilancia de la F1 (personal y presupuesto) parece aún demasiado reducido y pone en duda el posible regreso de Alpine como fabricante de motores a largo plazo”.
La planta de Viry-Chatillon fue clave desde 1977, cuando Renault desembarcó en la categoría, tanto con equipo propio como abasteciendo a Lotus, Benetton, Williams y Red Bull, entre otros. En 2020, la escudería pasó a llamarse Alpine F1 Team.
Tras un año decepcionante en rendimiento, la adopción de la nueva unidad significó un salto competitivo, algo que ya se percibió en los primeros ensayos privados. Ese avance también beneficia al argentino Franco Colapinto, compañero del francés Pierre Gasly, en una estructura que busca dejar atrás los problemas de potencia.