En días movidos en la región por la Fiesta de la Confluencia, un regreso de los más esperados pasó un poco desapercibido. Se trata de Felipe, el bebé neuquino que recibió un trasplante de corazón inédito en Latinoamérica.
El pequeño neuquino salió de su hogar en octubre de 2024 y regresó en los últimos días. "Volver los cuatro, con esa sensación que lo logramos y verlo así, hermoso, fuerte" valoró Pamela, su madre. En diálogo con Entretiempo por AM550, resaltó que desde noviembre estaban en Buenos Aires.
El destino los unió en una habitación del Hospital italiano
Felipe recibió por parte de otro neuquino el corazón que tanto necesitaba. Al ser internado en Capital Federal, compartió habitación con Luca, un pequeño de dos años oriundo de Plaza Huincul que había sido trasplantado pero que estaba muy complicado de salud.
Los padres de los niños se volvieron muy unidos al sobrellevar juntos una situación para la que la vida no prepara a nadie. Ante el empeoramiento de la salud de Luca, sus padres tomaron una decisión trascendental: donar los órganos de su hijo.
El presidente del Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Cichero, explicó en su momento que “normalmente el corazón se extrae de un donante con muerte cerebral, pero este fue distinto: el corazón se paró solo. Es la primera vez en Argentina que se coloca un corazón que no está latiendo”.
La familia ahora afronta la rehabilitación
Felipe es un bebé que desde los cinco meses estuvo en una cama y no adquirió habilidades básicas. "El camino del tratamiento es exclusivamente de rehabilitación: kinesiología, fonoaudiología, deglución, pero de a poquito para que llegue a su mejor versión, hasta donde pueda" detalló Pamela.
También explicó que seguirán los viajes "hasta el año del trasplante, una vez por mes a Buenos Aires para los controles cardiológicos con los médicos que llevaron adelante el trasplante. Después de eso, ellos nos irán indicando cada cuánto volver, pero el resto del tratamiento se hace todo acá".
El recibimiento fue íntimo pero tuvo detalles especiales
"Habíamos planeado algo más grande, incluso como una jornada de concientización sobre la donación de órganos, pero justo coincidió con la Fiesta de la Confluencia y no se pudo organizar algo así" relató la madre de Felipe. "Igualmente quiero agradecer muchísimo a Francisco Lépore que consiguió dos autobombas. Los bomberos de Centenario estuvieron súper emocionados de participar, vinieron, nos acompañaron hasta casa, se sacaron fotos, nos contaron también situaciones personales. Fue todo muy lindo" recordó emocionada.
Pamela resaltó que su idea y la de la madre de Luca es "que esta historia se siga escuchando, que se siga conociendo, que sea un mensaje de vida.
Cuando se habla de trasplantes, lamentablemente siempre se habla de muerte, y esta es una historia de vida, de amor, también de dolor, por supuesto".
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