El Mundial de fútbol de 2026, organizado por la FIFA, apunta a convertirse en el acontecimiento deportivo con mayor impacto económico jamás registrado. Según un estudio elaborado por Open Economics para el organismo rector, la competición aportará alrededor de 40.900 millones de dólares al PIB global, impulsada por el turismo, la inversión, la actividad comercial y el alcance cultural del torneo.
Estados Unidos será el país más beneficiado, al concentrar la mayor cantidad de sedes y partidos. El informe estima que el país generará 17.200 millones de dólares adicionales en PIB, además de concentrar buena parte del empleo creado, con 824.000 puestos de trabajo, y una producción económica total cercana a los 30.500 millones de dólares.
La FIFA contará con un presupuesto operativo de 3.800 millones de dólares, destinado a organización, producción audiovisual, logística, premios, marketing y servicios a las selecciones. Esta cifra representa aproximadamente el 27% del volumen económico total movilizado por el campeonato, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de este año.
En términos de movilidad y audiencias, se espera que 6.500.000 personas viajen a Estados Unidos, Canadá y México para presenciar partidos en las 16 ciudades sede. A nivel mediático, las previsiones indican que más de 5.000 millones de espectadores seguirán el torneo por televisión, plataformas digitales y redes sociales, generando más de 700.000 millones de interacciones en todo el mundo, consolidando al Mundial 2026 como un fenómeno económico, social y cultural sin precedentes.