Boca puso primera en el 2026 y dejó una imagen que invita a la calma, aunque con la sensación de que pudo haberse llevado algo más. En una Bombonera que volvió a recibir fútbol, el Xeneize igualó 0-0 ante Millonarios de Colombia en su primer amistoso del año, en un partido que sirvió como termómetro tras la pretemporada y como homenaje a Miguel Ángel Russo.
Desde el arranque, el equipo de Claudio Úbeda asumió el protagonismo y se adueñó de la pelota. Con Leandro Paredes como eje y la movilidad de Zeballos y Merentiel en ataque, Boca logró empujar a Millonarios contra su campo y generó las situaciones más claras del primer tiempo. Sin embargo, la falta de precisión en los últimos metros volvió a aparecer como el principal déficit.
En el complemento, el Xeneize mantuvo la iniciativa y buscó mayor claridad, mientras que el conjunto colombiano también movió el banco para equilibrar el trámite. Boca siguió intentando, pero se topó con un rival ordenado y con un arquero que terminó siendo figura.
La gran chance de la noche llegó cerca del final. Zeballos se hizo cargo de un penal que podía romper el cero, pero el arquero de Millonarios adivinó la intención y contuvo el remate, apagando el festejo en La Bombonera. Fue la última postal de un partido en el que Boca hizo más méritos, pero no encontró el gol.
Así, el Xeneize cerró su primer partido del año con un empate sin goles que deja conclusiones por sacar y ajustes por realizar, pero también señales positivas de cara al inicio del Torneo Apertura, donde el margen de error será menor y la eficacia empezará a ser decisiva.