La justicia de Madrid avanzó de forma decisiva en el conflicto por los conciertos realizados en el Estadio Santiago Bernabéu tras su remodelación. La magistrada Mónica Aguirre de la Cuesta, al frente del Juzgado de Instrucción número 53, dictó un auto de procedimiento abreviado que deja al Real Madrid CF a las puertas del juicio por un presunto delito contra el medio ambiente en su modalidad de contaminación acústica.
En su resolución, la jueza considera que existen indicios suficientes para atribuir responsabilidades al director general del club, José Ángel Sánchez Periáñez, y a Real Madrid Estadio, la sociedad filial encargada de la explotación y organización de los eventos musicales. El foco del proceso está puesto en los niveles de ruido generados durante los conciertos celebrados desde abril de 2024, que habrían superado los límites fijados por la normativa municipal.
El caso se originó a partir de las denuncias impulsadas por la Asociación Vecinal Perjudicados por el Bernabéu, que sostuvo que el estadio no contaba con el aislamiento acústico necesario y que la actividad musical se mantuvo incluso después de sanciones del Ayuntamiento de Madrid. Según el auto judicial, estas circunstancias habrían generado un riesgo para la salud de los residentes del entorno del estadio.
Más allá del recorrido penal, el proceso judicial impacta directamente en la estrategia de negocio del club presidido por Florentino Pérez. La transformación del Bernabéu en una gran sala de conciertos y eventos es una de las palancas centrales del plan de diversificación de ingresos del Real Madrid, y el avance de la causa introduce incertidumbre sobre la viabilidad futura de ese modelo.