El atardecer del viernes 6 de febrero volvió a teñirse de música, copas y sabores en la Bodega Malma, que celebró su tercer Sunset del verano con una propuesta que combinó vino, gastronomía y shows en vivo en pleno corazón de los viñedos. El evento, que se consolida como uno de los clásicos de la temporada en Neuquén, también se transmitió en directo a través de Tres Son Multitud por Versus Live Stream, ampliando su alcance más allá del predio. La próxima edición de Sunset del verano será el viernes 13 de febrero, en la previa de San Valentín.
Desde las 19, el público comenzó a llegar para disfrutar de una experiencia pensada para todo tipo de visitantes: desde amantes del vino hasta quienes se acercaron por primera vez. La propuesta incluyó coctelería con etiquetas de la bodega, pizzas, empanadas, cocina gourmet, postres y café de especialidad, además del ya característico Winetruck Malma.
Entre los asistentes estuvo Julio Viola, histórico referente de la vitivinicultura patagónica y propietario de la bodega junto a su familia, quien participó del evento y se mostró entusiasmado con la convocatoria. “La verdad me encanta. No había podido venir a otros sunsets por viajes y hoy me invitaron. Estoy muy bien, hay linda gente, el día es fantástico y el ambiente está bárbaro”, expresó durante la jornada.
Viola destacó el crecimiento del espacio y el rol de la gastronomía dentro de la experiencia Malma. Subrayó el trabajo del chef Pancho Fernández, a quien definió como uno de los grandes de la Patagonia, y remarcó la importancia de mantener un nivel de calidad alto tanto en la cocina como en los vinos.
El empresario también puso en valor el perfil familiar del proyecto. La bodega es gestionada junto a sus hijos: su hija Ana se desempeña en la conducción ejecutiva, mientras que su yerno es el gerente general. “Estamos todos involucrados. Es un proyecto familiar y eso se nota en el lugar”, señaló.
Malma recibe visitantes todos los días, con restaurante y visitas guiadas abiertas al público, lo que la convierte en uno de los puntos turísticos más elegidos a pocos minutos de la ciudad de Neuquén. La cercanía con el polo petrolero también genera un movimiento constante de encuentros laborales y turísticos en el predio.
En ese marco, Viola destacó la proyección internacional de la bodega y del vino patagónico en general. Según explicó, alrededor del 50% de la producción se exporta a distintos mercados del mundo, donde la relación entre calidad y precio posiciona a los vinos argentinos entre los más competitivos.
“El vino argentino tiene una calidad enorme. Cuando viajás te das cuenta de que cuesta encontrar algo similar a nuestros vinos en esos valores”, sostuvo.
Además, resaltó las condiciones naturales de la Patagonia para la producción: bajos niveles de plagas, prácticas sustentables y certificaciones ambientales que acompañan el crecimiento del sector. “Hoy la Patagonia se está mostrando mucho. Tenemos vinos con certificaciones, sustentabilidad y un nivel de primer orden”, afirmó.
La transmisión en vivo del evento permitió que la experiencia también se siguiera desde otras ciudades, reforzando la visibilidad de la escena vitivinícola neuquina.
Con el sol cayendo sobre los viñedos y la música acompañando el final de la jornada, la tercera edición del Sunset en Malma volvió a mostrar el potencial turístico y cultural de las bodegas del Alto Valle. Y, con Julio Viola como anfitrión, reafirmó el perfil de una bodega que combina tradición familiar, proyección internacional y una apuesta sostenida por abrir sus puertas al público.