Luciana Salazar volvió a ocupar el centro de la escena mediática luego de una entrevista con Héctor Maugeri para +CARAS, donde habló sin filtros sobre su cuerpo, su presente físico y los secretos detrás de su imagen. A sus 43 años, la modelo aseguró que atraviesa una etapa de plenitud y seguridad, muy distinta a otras épocas en las que se exigía más de lo necesario. Hoy, según ella misma reconoce, se siente fuerte, armónica y orgullosa del camino recorrido.
Durante la charla, Luciana Salazar explicó que su peso prácticamente no varió a lo largo del tiempo, pero sí destacó una transformación evidente producto del entrenamiento constante. Para la actriz, la clave de su figura actual está en la disciplina y en la constancia, dos pilares que la ayudaron a construir una relación más madura y equilibrada con su propio cuerpo. “Es un proceso que se nota de adentro hacia afuera”, expresó.
Lejos de los estereotipos de las dietas estrictas, Luciana Salazar admitió que jamás pudo sostener restricciones alimentarias y que disfruta plenamente de la comida. Quienes la rodean. dijo, saben que nunca fue fanática de los menús rígidos. Aun así, dejó claro que el ejercicio se convirtió en su aliado indispensable para sentirse bien y mantener la energía que exige su rutina diaria. “Siempre mi cuerpo fue en base a ejercicio”, reafirmó.
En esa línea, la actriz mencionó que se siente más entrenada que nunca y profundamente conectada con su bienestar físico. Aseguró que este equilibrio le permitió reencontrarse con su autoestima y apreciar los resultados de una dedicación constante. “Yo me veo bárbara, y mejor que años atrás”, dijo con una sonrisa que reflejó su satisfacción personal.
Luciana Salazar también comentó que el entrenamiento dejó de ser una obligación para transformarse en un espacio de disfrute. Contó que las rutinas de fuerza y tonificación fueron las que más le sirvieron a lo largo del tiempo, permitiéndole sostener hábitos saludables sin caer en excesos. Para ella, moverse es un cable a tierra que equilibra su vida cotidiana.
Fiel a su estilo frontal, la modelo aprovechó la entrevista para aclarar rumores que la acompañan desde hace años sobre supuestas intervenciones estéticas. Con firmeza, reveló que en su rostro se hizo “menos de lo que dicen” y negó el uso de silicona facial. Además, defendió la medicina estética y sus tratamientos sutiles, muy lejos de las versiones exageradas que suelen circular.
Sobre su cuerpo, Luciana Salazar fue aún más contundente: aseguró que lo único que tiene de silicona son sus lolas. “Ni siquiera la cola”, enfatizó. Explicó que su figura es producto del trabajo físico y no del quirófano, buscando desterrar mitos que la persiguen desde sus primeros años en los medios.
Finalmente, recordó que sus glúteos siempre fueron un rasgo comentado, pero insistió en que su forma actual es consecuencia del entrenamiento sostenido. Según Luciana Salazar, la tonificación y los resultados visibles se construyen con dedicación diaria. “La vas perfeccionando porque la entrenás y hacés más ejercicio”, resumió, dejando en claro que su confianza se apoya en el esfuerzo y no en los rumores.