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Calu Rivero aseguró que no llevará a su hijo al jardín y ventiló los motivos

La actriz sorprendió con una decisión sobre la crianza de Tao y explicó por qué eligió un camino educativo fuera de lo tradicional.

Por Redacción

Domingo, 04 de enero de 2026 a las 17:15
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Calu Rivero volvió a quedar en el centro de la conversación digital. Esta vez, no por un proyecto laboral ni por su vida en pareja, sino por una decisión que toca uno de los temas más sensibles: la crianza y la educación de su hijo. Con un posteo en Instagram, contó que no llevará a Tao al jardín y explicó, punto por punto, qué la llevó a tomar esa determinación. El impacto fue inmediato.

En el video, Calu Rivero relató que el proceso no fue impulsivo ni improvisado. Dijo que exploró distintas alternativas, miró opciones, preguntó y probó, pero nada terminaba de convencerla. “Probé jardines, probé horarios, probé encuadres, nada me cerraba del todo”, explicó, dejando en claro que lo que buscaba era un espacio donde su hijo pudiera sentirse en calma.

Según contó, en esa búsqueda apareció algo que la descolocó y, al mismo tiempo, la convenció: una escuela de equitación. Allí, dijo, vio a Tao completamente distinto. “Había algo que no encajaba. Y cuando algo no encaja, yo no empujo. Menos a alguien que todavía no tiene tres años. No me gusta forzar el ritmo de otro. Ni apurar una infancia. Y sin embargo…había un lugar al que sí quería ir“, señaló.

La actriz describió con detalle qué la conmovió de ese entorno. “Cada vez que veníamos acá, yo veía otra cosa en él. Una alegría tranquila. Un cuerpo presente. Un deseo real. Lo veía feliz cuando había caballos. Cuando podía tocar, esperar, observar”, dijo. Y fue más allá: “Cuando el tiempo no corría. Y un día pensé: ‘¿Y si esta es su primera escuela?’ A veces la primera escuela no se busca. Aparece sola“.

La revelación no pasó inadvertida. Para algunos usuarios, su postura fue inspiradora; para otros, directamente incomprensible. Los comentarios lo dejaron en evidencia: hubo quienes celebraron la conexión con la naturaleza y quienes se preocuparon por el costado pedagógico. Entre los mensajes se leyeron frases como: “Tao es mágico”, “Sí, todo bien. ¿Y la lectoescritura?”, “Infancia y naturaleza, caballos y niños… la mejor combinación” y también advertencias del tipo: “Lo mismo aprenden en un jardín rodeado de otras realidades”.

La decisión de Calu Rivero rompe con la lógica más extendida y, por eso mismo, genera ruido, preguntas y miradas cruzadas. Ella, lejos de buscar consenso, eligió explicar su camino. Y, de momento, sostiene lo que piensa: priorizar el ritmo de su hijo antes que el calendario escolar tradicional, aun cuando eso genere sorpresa —y polémica— en el resto.

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