Después de semanas marcadas por la incertidumbre y el silencio, Christian Petersen volvió a mostrarse públicamente. No lo hizo con un anuncio ruidoso ni con una explicación extensa, sino con un gesto mínimo, casi simbólico, que llamó la atención de quienes siguieron de cerca su evolución tras el alta médica.
A través de sus historias de Instagram, Christian Petersen compartió una imagen antigua vinculada a su panadería de San Isidro. La foto, sencilla y cotidiana, mostraba unas medialunas. Lo que generó impacto no fue la postal en sí, sino la frase que eligió para acompañarla: “Buenas, buenas. Suave, sin prisa pero sin pausa... A seguir”. El mensaje fue leído como una señal clara de reaparición y, al mismo tiempo, como una forma de marcar el ritmo con el que piensa retomar su vida.
El posteo no incluyó referencias directas a lo ocurrido ni explicaciones sobre su estado de salud, pero sí dejó entrever una intención: volver de a poco, sin forzar tiempos, reconectando con aquello que forma parte de su identidad diaria. Para muchos seguidores, fue la primera confirmación visual de que Christian Petersen ya estaba en casa y enfocado en su recuperación.
Días antes, el propio chef había contado cómo se encontraba en mensajes enviados al periodista Juan Etchegoyen. En uno de esos audios, explicó que había recibido el alta luego de permanecer internado entre San Martín de los Andes y Buenos Aires, y dejó en claro que todavía no hay un diagnóstico definitivo. En ese intercambio afirmó: “Por suerte ayer desde el Hospital Alemán me dieron permiso para ir a casa. Aún ellos no saben qué me disparó esto, por lo que no te puedo contar qué pasó”.
En el mismo diálogo, el chef adelantó que aún restan estudios clave para entender el origen del episodio. “Recién la semana que viene voy a tener los resultados de un estudio importante y ahí te contaré”, señaló, marcando que el proceso médico continúa, aunque ya fuera del hospital.
En ese contexto, Christian Petersen volvió a remarcar que se sentía preparado físicamente para el desafío y que el equipo que lo acompañó actuó con profesionalismo. Sin entrar en polémicas ni responder versiones externas, eligió sostener un tono prudente y personal.
Hoy, lejos del ruido mediático, Christian Petersen atraviesa una etapa de reposo, seguimiento médico y retorno gradual a la rutina. Su posteo, breve y en apariencia simple, funcionó como una síntesis de ese momento: sin apuro, sin explicaciones de más y con la intención clara de volver, paso a paso, a la cotidianeidad.