El escándalo que rodea a Luciano Castro y Griselda Siciliani no solo sacudió a la pareja, sino que reactivó viejas heridas. Y quien no dejó pasar la oportunidad fue Flor Vigna, que reapareció en redes con mensajes cargados de ironía, sarcasmo y un dejo de satisfacción que muchos leyeron como una venganza del destino.
Lejos de mostrarse sorprendida, Flor Vigna aprovechó la exposición mediática de la infidelidad para marcar una posición clara. Para ella, la situación no es solo un tema ajeno: en más de una oportunidad sostuvo que Griselda Siciliani se había entrometido en su relación con Luciano Castro, y ahora sintió que la historia daba un giro inesperado a su favor.
El primer gesto no fue directo, pero sí evidente. La bailarina subió un reel en el que mezcló humor, música y referencias claras al escándalo. En el video, abrió con una frase que resonó fuerte por su vínculo con los audios filtrados del actor: “Oye guapa, que la vara nunca esté baja”, jugando con el tono y el contexto que ya era conocido por todos.
Luego, la artista fue todavía más explícita y dejó una reflexión que muchos interpretaron como una autocrítica con sabor a revancha: “Capitalizando traumas viejos. Admito que fui de las que bajó la vara y se tapó los ojos, porque dolía demasiado ver la realidad. Espero haber aprendido… Pues en el cuento de hadas fui la más taraHada”. La frase, lejos de sonar dolida, tuvo un tono irónico que fue celebrado por sus seguidores.
El mensaje continuó con una invitación directa a su comunidad, donde Flor Vigna dejó clara su postura frente a los vínculos amorosos: “La vida es para disfrutarla, en pareja o solos, y mi querida comunidad… Nos pongo una regla: elegimos vínculos que sumen sí o sí, nada de salvarle la vida a manipuladores. Aunque vuelvan rogando y llorando”. Para muchos, una indirecta sin filtro dedicada a Luciano Castro.
Como si eso no alcanzara, Flor Vigna subió otro clip bailando su nuevo tema, escoba en mano, reforzando la idea de limpieza emocional y descarte. En la letra se la escucha cantar: “Qué baja está la vara. Me siento una tarada haciendo casting para un amor”, una línea que terminó de sellar el tono burlón del descargo.
Horas antes, ya había dejado otra frase contundente en sus historias: “Lo peor del infiel no es perderlo. Es perder la confianza en vos, en el amor y en otros”. El mensaje fue acompañado por referencias musicales y guiños directos a su pasado con Luciano Castro.
Así, mientras Griselda Siciliani enfrenta el impacto público de la infidelidad, Flor Vigna eligió el humor, la ironía y la música para resignificar una historia que, según ella, ya había vivido antes. Para muchos, no fue solo un descargo: fue una celebración sin culpa.