En un clima distendido y sin rodeos, Camila Mayan decidió abrir una ventana a su vida personal y compartir una experiencia íntima que no suele exponerse con tanta franqueza. Lo hizo al aire de Patria y Familia, el ciclo de Luzu TV del que forma parte, donde sorprendió al contar cuánto tiempo pasó sin tener relaciones y cómo vivió su regreso a ese plano de su vida.
La charla surgió de manera espontánea, en medio de anécdotas y comentarios personales, y encontró a Camila Mayan hablando con honestidad sobre una etapa prolongada de abstinencia. Sin dramatizar ni victimizarse, explicó su situación con una frase que llamó la atención de todos: “Yo venía de un celibato extenso”. Acto seguido, cuando le preguntaron a qué se refería exactamente, fue clara y contundente: “Largos meses...”.
Lejos de presentar ese período como algo traumático, la influencer lo describió como parte de un proceso personal, marcado por cambios internos y decisiones propias. En ese contexto, también se animó a contar cómo fue el encuentro que puso fin a esa etapa y que ocurrió en un momento inesperado.
Según relató, todo comenzó con una conversación con alguien que ya conocía desde hacía tiempo, pero con quien nunca había pasado nada. Fue entonces cuando tomó una decisión impulsiva y consciente a la vez: “Me puse a hablar con un chico que ya conocía, pero con quien nunca había pasado nada. Me pareció una fantástica idea agarrar el auto e ir a verlo antes de venir para acá”, dijo, en referencia a que el encuentro se dio antes de viajar a Pinamar para comenzar la temporada de verano del programa junto a su amigo Fede.
Como suele ocurrir en situaciones así, no todo fue lineal ni perfecto. Camila Mayan también compartió el momento de tensión que vivió al llegar al lugar del encuentro. “Cuando llegué le mandé ‘llegando’ y no me contestaba. Pasaron tres minutos y yo me imaginaba yendo de vuelta con toda mi dignidad en las manos”, confesó, describiendo con humor la incomodidad y la ansiedad de esos segundos.
Finalmente, la cita se concretó y ella misma se encargó de despejar cualquier duda con una frase breve pero elocuente: “Cumplí con todo”. Sin entrar en detalles explícitos, dejó claro que el encuentro sucedió y que significó un punto de inflexión personal.
La revelación generó repercusión inmediata entre quienes seguían el programa, no solo por lo íntimo del tema, sino por la manera en que fue abordado. Camila Mayan eligió hablar desde un lugar genuino, sin exageraciones ni golpes de efecto, y volvió a mostrarse cómoda compartiendo procesos propios que conectan con experiencias comunes.
Así, entre risas, anécdotas y confesiones, la influencer expuso un aspecto poco habitual de su vida privada y dejó en claro que atraviesa una etapa distinta, donde se permite contar lo que le pasa sin filtros, pero también sin necesidad de dar explicaciones de más.