El mundo del espectáculo argentino amaneció con una noticia que golpeó fuerte a la ficción argentina. A los 70 años falleció Rubén Polimeni, un actor de extensa trayectoria que supo convertirse en un rostro infaltable de la televisión, el cine y el teatro. Nacido el 9 de diciembre de 1955, murió este 6 de febrero de 2026, dejando una huella profunda en varias generaciones de espectadores.
A lo largo de su carrera, Rubén Polimeni se destacó como un actor de reparto imprescindible. Su talento le permitió formar parte de algunas de las producciones más premiadas y recordadas de la pantalla chica. Su nombre quedó ligado para siempre a títulos emblemáticos como Los Simuladores, Hermanos y Detectives, Tiempo Final y Sin Código, ficciones que marcaron una época dorada de la televisión local.
Dentro del universo de las tiras y comedias familiares, Polimeni también supo ganarse el cariño del público. Participó en éxitos masivos como Kachorra, Los Roldán, Rincón de Luz, la recordada serie creada por Cris Morena, además de Mi familia es un dibujo, Sos mi hombre y Máximo Corazón, mostrando siempre una enorme versatilidad actoral.
En el cine nacional, su recorrido no fue menor. Rubén Polimeni integró el elenco de películas de fuerte impacto como Plata Quemada y 24 horas (algo está por explotar), proyectos que hoy son considerados verdaderos clásicos. Su presencia aportó solidez y credibilidad a cada historia que contó la pantalla grande.
Sobre el escenario teatral, el actor también dejó su marca. Participó en obras como Mustafá y Abasto en sangre, donde desplegó un compromiso artístico que trascendía la popularidad televisiva y se afianzaba en el rigor del teatro independiente.
Un capítulo fundamental de su carrera fue el mundo de la publicidad. Rubén Polimeni fue la cara de marcas líderes como Pepsi, Knorr, Ariel, Jumbo y Geniol, logrando una cercanía con el público que lo volvió parte de la vida cotidiana de miles de hogares argentinos.
Con su fallecimiento, la televisión argentina, el cine y el teatro despiden a un profesional completo, capaz de habitar todos los formatos con la misma entrega. Rubén Polimeni se va físicamente, pero su legado seguirá vivo en cada escena que ayudó a construir.