El Monumental fue testigo de una verdadera fiesta cuando Bad Bunny se presentó por primera vez en ese estadio y revolucionó a más de 80 mil fanáticos. En medio de un clima eufórico, el puertorriqueño no estuvo solo: Tini Stoessel y María Becerra se sumaron al momento más íntimo del recital y enloquecieron al público con su presencia en la famosa Casita.
Durante los primeros temas, Benito Antonio Martínez Ocasio desplegó una batería de hits que incluyó “Callaíta”, “Baile Inolvidable”, “NUEVAYoL” y “No Me Conoce”. Sin embargo, uno de los puntos más altos llegó cuando se trasladó al segundo escenario, donde suele compartir un tramo especial con invitados sorpresa en cada país.
Fue allí donde aparecieron Tini Stoessel y María Becerra, quienes bailaron junto a Bad Bunny al ritmo de “Tití me preguntó”. En los videos que circularon en redes se las vio disfrutando detrás del artista, lejos del centro de las cámaras, pero siendo igualmente ovacionadas por los presentes.
Un detalle que no pasó inadvertido fue la camiseta argentina número 19 que lució Bad Bunny, en homenaje a los inicios de Lionel Messi en la Selección. El gesto despertó aplausos y reafirmó su conexión con el público local, que celebró cada guiño del cantante hacia la cultura argentina.
La presencia de Tini Stoessel sorprendió porque el día anterior había brillado en Chile con su Futttura Tour. Por su parte, María Becerra celebró su cumpleaños en familia horas antes del show y asistió con el mismo look urbano: gorra fucsia de los Yankees, crop top rosado y jeans holgados con detalles gráficos.
El regreso de Bad Bunny a la Argentina se da en un momento cumbre de su carrera, tras ganar el Premio Grammy al Álbum del Año y presentarse en el medio tiempo del Super Bowl. Estos logros potenciaron la expectativa por las tres fechas del DeBí TiRAR MáS FOToS World Tour en el estadio de River Plate.
En su paso por Buenos Aires, el artista también mantuvo un perfil bajo. Se hospedó en Recoleta y cenó en el restaurante NESS, donde al probar el pan a las brasas lanzó entre risas: “sacame esto que es un vicio”. Con cada movimiento, Bad Bunny confirmó que su visita fue mucho más que un recital: fue un acontecimiento cultural que reunió a Tini Stoessel, María Becerra y miles de fanáticos en una noche inolvidable.