Griselda Siciliani quedó en el centro de la escena mediática luego de que estallara el escándalo que involucra a Luciano Castro, tras la difusión de audios y chats que lo vinculan a supuestos hechos de infidelidad. En medio de versiones cruzadas y rumores de crisis, la actriz decidió hablar, aunque lo hizo con una postura firme y un mensaje claro hacia los medios.
El encuentro con la prensa se dio mientras Griselda Siciliani se encontraba rodando escenas de una nueva serie protagonizada por Moria Casán, una producción que verá la luz próximamente en Netflix. A la salida de la grabación, varios móviles aguardaban para obtener alguna definición sobre su vínculo con Luciano Castro y el delicado momento personal que atraviesa.
Lejos de esquivar las cámaras, Siciliani se detuvo a responder, pero marcó límites desde el primer momento. “Ustedes saben que no me gusta hablar de mi intimidad, ni de la intimidad de nadie”, expresó con tranquilidad, dejando en claro que no se siente cómoda exponiendo cuestiones privadas, aun cuando el tema domina la agenda del espectáculo.
En la misma línea, Griselda Siciliani explicó que su decisión no es casual ni improvisada. Según remarcó, el tema no fue expuesto por ella y no piensa colaborar con la expansión de versiones o interpretaciones vinculadas a Luciano Castro. “Quiero tomar una posición”, sostuvo, mostrando una actitud firme frente a la insistencia periodística.
Cuando fue consultada directamente por los rumores de separación de Luciano Castro y la posibilidad de que estén atravesando una crisis o un tiempo distanciados, la actriz evitó cualquier tipo de confirmación. Su respuesta fue breve, directa y sin margen para segundas lecturas, reforzando su decisión de no entrar en detalles.
“Ustedes digan lo que quieran, hagan lo que quieran”, lanzó Griselda Siciliani, visiblemente cansada de las especulaciones. La frase resonó con fuerza y fue interpretada como un claro mensaje hacia quienes buscan definiciones tajantes sobre su vida sentimental y el escándalo que rodea a Luciano Castro.
Ante la insistencia de los cronistas, Siciliani volvió a marcar el mismo límite. Sin elevar el tono ni mostrarse incómoda, reiteró que no va a hablar del tema ni a aclarar versiones que circulan por estas horas en redes sociales, audios privados y programas de televisión.
De esta manera, Griselda Siciliani eligió el silencio como respuesta frente al escándalo que rodea a Luciano Castro, priorizando su intimidad y enfocándose en su presente laboral junto a Moria Casán en una producción de Netflix, mientras el mundo del espectáculo sigue atento a cada movimiento.