En medio de un clima cargado de rumores, Griselda Siciliani reapareció ante las cámaras y dejó más preguntas que respuestas sobre su presente sentimental con Luciano Castro. La actriz fue abordada por un móvil de Intrusos cuando subía a un auto y, con gestos amables pero evasivos, evitó confirmar si la relación atraviesa un momento delicado tras las versiones de infidelidad que circulan desde hace días.
El escándalo tomó fuerza luego de que trascendieran supuestos vínculos de Luciano Castro con una mujer identificada como Valeria López, además del temor por la posible filtración de material íntimo. A esto se sumaron los testimonios de Tamara Bella y de Sarah Borrell, la mujer danesa radicada en España que encendió la polémica y generó memes por el tono españolizado del actor.
Durante el breve intercambio con el cronista de Intrusos, Griselda Siciliani se limitó a decir “No llego, gracias”, mientras enviaba besos a cámara. Cuando le preguntaron directamente si seguía en pareja con Castro, respondió con un cortante “Gracias, adiós”, cerró la puerta del vehículo y se retiró sin dar más explicaciones.
En el estudio, Adrián Pallares y el panel remarcaron la actitud inusual de la actriz, históricamente predispuesta a dar notas y enfrentar situaciones incómodas. Esa evasión fue leída como un indicio de que algo no estaría del todo bien puertas adentro.
Lejos de los micrófonos, Siciliani intercambió mensajes con Ángel de Brito en LAM, donde resumió su estado de ánimo con una frase tajante: “Es demasiado todo”. Esa definición reforzó la idea de saturación frente al nivel de exposición mediática que atraviesa la pareja.
En ese mismo programa, la actriz explicó que se encuentra enfocada en el trabajo en Buenos Aires, mientras su pareja permanece en Mar del Plata con sus hijos. Habló de nuevos proyectos, del rodaje próximo de una película y de su participación en la biopic de Moria Casán, además de continuar con la serie de La One.
Ante la insistencia periodística, Griselda Siciliani volvió a marcar un límite claro: “No puedo hablar más porque es mucho todo”. También aseguró que, pese a los rumores, “por ahora todo sigue tranqui”, aunque sin brindar definiciones concretas sobre el vínculo.
Por su parte, Luciano Castro también decidió bajar el perfil. En declaraciones reproducidas por Celina Hernández en A la tarde (América TV), admitió el desgaste emocional: “Mi vida está destrozada”. Así, ambos optan por el silencio y la distancia pública, mientras el interrogante sobre el futuro de la pareja sigue abierto.