Felipe Pettinato volvió a quedar en el centro de la escena judicial. Este lunes arrancó el juicio oral por la muerte del neurólogo Melchor Rodrigo, fallecido tras el incendio ocurrido en mayo de 2022 en un departamento de Belgrano. En la primera audiencia, el acusado optó por no declarar y el foco se desplazó hacia los testimonios que lo rodean.
El proceso se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°14 y podría derivar en una condena de hasta 20 años de prisión. Felipe Pettinato llega a esta instancia en libertad, pero la acusación que pesa en su contra es grave: la Justicia intenta determinar su responsabilidad en el fuego que terminó con la vida del médico, quien sufrió quemaduras en gran parte de su cuerpo.
La declaración que más impacto generó fue la de Delia Beatriz Muzio, madre de la víctima. Frente al tribunal sostuvo que Felipe Pettinato “tenía una obsesión” con su hijo y que “siempre estaba pidiéndole cosas. Lo llamaba a altas horas de la noche”. Su relato apuntó a una relación que, según describió, se había vuelto intensa y problemática con el paso del tiempo.
En ese mismo sentido, amplió: “Hacía muchos años que lo conocía. No sé cómo comenzó su relación. Quizás en la consulta. Saben que tiene un problema serio de adicción con las drogas. Él decía que lo iba a sacar, que lo iba a controlar”. La mujer también afirmó que el acusado se habría instalado en el departamento del neurólogo y que “cometió algunos desmanes, le rompió la mampara del baño y tuvo actitudes agresivas”.
El momento más delicado de su testimonio llegó cuando se refirió al día del incendio. Sin rodeos, declaró: “No hizo nada para salvarlo”. Esa frase quedó resonando en la sala virtual donde se desarrolla el debate y marca uno de los ejes que la fiscalía buscará profundizar durante el juicio.
Además de la madre del médico, también declaró una vecina del edificio. Según relató, aquella noche escuchó a Felipe Pettinato fuera de sí. “Estaba muy alterado”, dijo, y agregó: “Lloraba y no paraba de gritar. Estaba como en shock”. Consultada sobre si oyó pedidos de auxilio desde el interior del departamento, respondió: “No recuerdo bien, pero creo que no escuché gritos de auxilio desde adentro del departamento. Solo lo escuché a Felipe”. La causa recién comienza y cada palabra empieza a pesar.