Laura Azcurra se presenta esta noche en Las Grutas con Frida. Viva la vida, el unipersonal inspirado en la vida y obra de Frida Kahlo que ya cumplió 90 funciones y continúa su gira por la Patagonia y la costa atlántica. En diálogo con el programa Veranísimo, conducido por Huguex Cabrera en Canal 24/7, la actriz celebró el recorrido del espectáculo y destacó la emoción de llevar teatro fuera de Buenos Aires.
“Venimos de una gira divina con Frida. Hoy cumplimos 90 funciones y lo vamos a festejar con todo el amor en el Teatro Las Grutas, a las 23.15. Es la única función que hacemos acá, porque mañana seguimos viaje”, señaló Azcurra, visiblemente entusiasmada por el paso de la obra por la región.
Durante la entrevista, la actriz remarcó la importancia de descentralizar la actividad teatral y acercarla a nuevos públicos. “El proyecto nos permite federalizar el teatro, sacarlo de Buenos Aires. No es fácil, pero es una misión que decidimos tomar con mucho amor y esfuerzo”, expresó, y recordó que Buenos Aires integra, junto a Nueva York y Londres, el podio de las ciudades más importantes del teatro a nivel mundial.
Azcurra explicó que el espectáculo propone un encuentro íntimo con Frida Kahlo, desde una mirada humana, sensible y también luminosa. “El mensaje de Frida es vigente. Su vida es inspiradora para personas de todas las edades. Hay mucho dolor, pero también hay humor, alegría, amistad y una enorme hambre de vida”, afirmó.
La obra se desarrolla a partir de un ritual muy presente en la cultura mexicana: el armado del altar por el Día de Muertos. “Frida está preparando el altar para recibir a sus muertos y, en ese proceso, comparte distintos momentos de su vida: el amor, la pintura, el dolor, la muerte, los viajes, los amigos. El público siente que pasó un rato con ella”, contó la actriz.
Sobre la construcción del personaje, Azcurra destacó el compromiso que implicó encarnar por primera vez a una figura histórica. “Fue una enorme responsabilidad. Viajé a México para vivir el Día de Muertos, necesitaba esa sensorialidad: los olores, los sabores, el picante. Había que ser muy fieles a Frida y a la identidad mexicana”, relató.
En ese sentido, subrayó que el público sale movilizado y con ganas de saber más. “Muchos se van diciendo que quieren investigar, ver los cuadros, conocer la Casa Azul. Eso es hermoso. El teatro despierta curiosidad, emoción y reflexión”, sostuvo.
Finalmente, Azcurra puso en valor el rol del teatro en tiempos de inmediatez y pantallas. “El hecho teatral es presencial, no se repite. Apagamos el teléfono un rato y nos conectamos con una historia. El teatro es un hecho comunitario: sin público no hay actores, y sin actores no se completa”, reflexionó.