La cantante Lourdes Fernández atraviesa un momento personal complejo luego de que la Justicia resolviera elevar a juicio una causa sensible que marcó su vida en los últimos meses. Si bien el avance judicial podría interpretarse como un cierre, para ella representa todo lo contrario: una etapa de profunda tristeza y reflexión personal que todavía no logra acomodar emocionalmente.
El episodio que dio origen a la causa ocurrió en noviembre de 2025, cuando Lourdes Fernández fue retenida en el domicilio de su expareja, Leandro García Gómez. Desde entonces, el acusado permanece detenido y la Justicia decidió avanzar con cargos por lesiones leves, privación ilegítima de la libertad y amenazas coactivas, una noticia que volvió a sacudir a la artista.
En diálogo con distintos programas, Lourdes Fernández aclaró que existe una medida cautelar que le impide profundizar en detalles del caso. Aun así, fue honesta al describir su reacción frente a la elevación a juicio: lejos de sentir alivio, reconoció que la noticia la afectó emocionalmente y la encontró en un estado de vulnerabilidad.
Con una mirada introspectiva, la cantante explicó que el vínculo con Leandro García Gómez estuvo marcado por extremos. Recordó momentos felices, pero también situaciones muy dolorosas, y dejó en claro que, aunque el amor se terminó, el cariño persiste. Esa mezcla de sentimientos es lo que hoy le resulta más difícil de atravesar.
En ese contexto, Lourdes Fernández reflexionó sobre la imposibilidad de una separación sana y habló de aprendizajes personales. También remarcó que, al conocer otras historias, tomó dimensión de realidades aún más graves, lo que la llevó a repensar su propia experiencia y cómo se sintió en determinados episodios.
Uno de los puntos centrales de su presente es la terapia. Lourdes Fernández contó que busca ayuda profesional desde distintos enfoques y defendió con firmeza la importancia de la salud mental, comparando el acompañamiento psicológico con la atención médica ante una lesión física.
Además, se refirió a su relación con Lissa Vera, quien también denunció a Leandro García Gómez. Si bien aclaró que el vínculo personal continúa, admitió que la exposición mediática del caso le resultó dolorosa y difícil de manejar en un momento tan sensible.
Finalmente, Lourdes Fernández sostuvo que sigue procesando todo lo vivido, acompañada por terapia y rodeada de afecto. Aunque el camino no es sencillo, aseguró que intenta transitarlo con fortaleza y una sonrisa, mientras busca reconstruir su equilibrio emocional.