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Luciano Castro confesó que está sumergido en su peor crisis: “Mi vida está destrozada”

Luciano Castro habló desde un lugar de hartazgo y expuso el dolor que siente por los errores que cometió lastimando a Siciliani.

Por Redacción

Jueves, 15 de enero de 2026 a las 09:21
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Luciano Castro quedó expuesto producto del escándalo que se armó por los audios que lo involucraron en una infidelidad y que detonaron una crisis personal y mediática de gran magnitud. Al ver que su relación con Griselda Siciliani se vio afectada y que la hirió, se mostró dolio y transitando su peor momento.

Ante esta situación, en una nota desde Mar del Plata, el actor fue abordado por una cronista de A la tarde mientras compartía un momento privado en la playa con uno de sus hijos. La pregunta apuntó directo al escándalo y a la aparición de nuevos testimonios de mujeres que aseguraron haber tenido contacto íntimo con él a espaldas de su pareja. La reacción fue inmediata y sin filtro: “Mi vida está destrozada”.

Lejos de responder desde el enojo, Luciano Castro expuso un límite personal que dejó ver el desgaste emocional que arrastra. Ante la insistencia por obtener declaraciones, fue tajante al marcar prioridades: “Me importa más mi vida que tu laburo”. La frase, dicha en un contexto de tensión, reflejó el hartazgo de quien siente que el costo del error propio se multiplicó por la exposición pública.

El momento fue aún más incómodo por el entorno. La escena transcurría entre arena, familia y un incidente menor con la comida de su hijo, una postal doméstica que contrastó con la presión mediática. Aun así, el actor no esquivó el intercambio y dejó en claro que atraviesa un estado de agotamiento profundo, atravesado por la culpa y las consecuencias de lo ocurrido.

Según se reconstruyó luego al aire, Luciano Castro también expresó su decisión de correrse del circuito de notas. “No voy a hablar más, no quiero dar más notas, las que di es porque me sentí obligado”, habría manifestado, reforzando la idea de que la exposición no hizo más que agravar una crisis que ya estaba instalada puertas adentro.

El trasfondo del derrumbe es conocido. La filtración de audios comprometedores y las versiones de infidelidad golpearon de lleno su vínculo con Griselda Siciliani, una relación que siempre se caracterizó por el bajo perfil. A partir de allí, se sumaron nombres, rumores y el temor a nuevas filtraciones, un combo que terminó de empujar al actor a un lugar de extrema vulnerabilidad.

En ese contexto, distintas voces mediáticas intentaron reconstruir el estado de la pareja. En LAM, Ángel de Brito leyó mensajes que intercambió con Griselda Siciliani para desmentir una separación definitiva y aclarar que las versiones no reflejaban la situación real. Sin embargo, esa información no alcanzó para apagar el incendio.

Más allá de desmentidas o aclaraciones, lo que quedó expuesto fue el costo personal de una conducta que el propio Luciano Castro habría reconocido como un error. La crisis no llegó de afuera: se gestó a partir de decisiones propias y se amplificó cuando todo salió a la luz. En ese sentido, sus palabras no buscaron justificarse, sino poner en primer plano el daño que hoy enfrenta.

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