Después de varias semanas en las que el tema generó discusiones públicas, idas y vueltas y versiones encontradas, Nicole Neumann finalmente mostró cómo fue el festejo de 15 años que le organizó a Allegra Cubero. La celebración se realizó en Punta del Este y tuvo un clima íntimo, rodeado de familiares y amigos cercanos, lejos de la polémica previa que había envuelto la organización.
En sus redes sociales, Nicole Neumann compartió videos del encuentro y dejó ver detalles del festejo: una reunión pequeña, música, baile y la emoción lógica de Allegra Cubero soplando las velitas en una noche que quedará guardada como uno de los recuerdos más importantes de su adolescencia. También se la vio radiante con su look elegido para la ocasión, mientras sus amigas registraban cada momento con el celular.
Uno de los instantes más comentados fue el vals. En los videos se observa a Allegra Cubero bailando primero con Manuel Urcera, el actual esposo de su madre. A su alrededor, el resto de los invitados aplaudía y celebraba, mientras la cumpleañera sonreía, visiblemente emocionada por el gesto y por el clima afectivo del encuentro.
El contexto no era menor. En un principio, se sabía que habría una fiesta organizada por Fabián Cubero y que Nicole Neumann no estaba invitada a ese festejo. Finalmente, la modelo decidió hacer su propia celebración para compartir con su hija este momento especial. De ese modo, Allegra Cubero terminó teniendo su noche soñada junto a su mamá, sus hermanas y su círculo más cercano.
Durante el festejo también estuvieron presentes Indiana y Sienna, quienes se mostraron muy unidas a la quinceañera. En redes sociales circularon dedicatorias cariñosas y fotos antiguas de las tres, reforzando la idea de que, más allá de las diferencias entre adultos, el cumpleaños tuvo un fuerte componente familiar y afectivo.
Nicole Neumann evitó referencias directas a la polémica con Fabián Cubero y prefirió que las imágenes hablaran por sí solas: risas, abrazos, baile y una Allegra Cubero disfrutando de su fiesta. Las publicaciones dejaron ver que el objetivo principal estuvo cumplido: que la cumpleañera se sintiera celebrada y acompañada en un momento clave de su vida.
Así, tras el conflicto y las versiones cruzadas, quedaron las postales finales: una noche sencilla, emotiva y con la marca de una madre que quiso asegurarse de estar presente en los 15 de su hija, pese a todo lo que se dijo en el camino.