En medio de rumores, desmentidas y escenas mediáticas que parecían no tener fin, Wanda Nara habría tomado una decisión drástica: terminar su relación con Martín Migueles. La ruptura, según trascendió, se produjo mientras estaban en Uruguay y fue mantenida en reserva durante algunos días para no sumar más tensión a un escenario que ya venía cargado.
Quien aportó los primeros detalles fue Yanina Latorre, que viene de amigarse con la protagonista y aseguró tener el dato preciso. La panelista contó cómo se dio el quiebre y cuál fue la reacción de Martín Migueles frente al final. Según relató, lejos de aceptar la decisión, él estaría intentando revertirla, insistiendo y buscando una segunda oportunidad. La panelista lo definió como un intento desesperado por recuperar el vínculo.
La versión que más peso tomó señala que la empresaria decidió cortar porque dejó de confiar. La presencia de Claudia Ciardone en el medio, los chats filtrados y las versiones cruzadas que lo marcan como infiel en la relación habrían sido determinantes. De acuerdo con lo que revelaron, Wanda Nara fue tajante: “Ella lo dejó y él ahora está tipo cuál arrastrado, rogándole de volver, que le va a demostrar que no es verdad (la infidelidad). ¿Qué le va a demostrar si Ciardone no mintió? ¿Qué necesidad tiene de inventar todo eso?”.
A partir de ese momento, Martín Migueles habría intentado explicarse y prometer que puede demostrar su inocencia. Latorre sumó otra frase que describe el clima actual: “Migueles le dice que le va a demostrar que no es real”. Sin embargo, los mensajes que circularon hicieron que para Wanda Nara el daño estuviera hecho, especialmente por cómo queda ella frente al público.
Según trascendió, a la conductora de MasterChef le pesa no solo el engaño, sino la exposición: sentirse otra vez en el lugar de la mujer a la que le mienten. En paralelo, también comenzaron a surgir dudas sobre el costado menos visible de Martín Migueles, sus negocios y ciertas conductas que la empresaria habría empezado a revisar con más cautela.
Latorre, incluso, fue más allá al describir lo que observa en el entorno: “Lo grave es lo turbio que es él. Ella empezó a averiguar”. Y, respecto a los sentimientos, sostuvo: “Creo que Wanda se enamoró de Migueles”, pero remarcó que la confianza quedó quebrada y que, aun con intentos de reconciliación, hoy el vínculo está en pausa.
Por ahora, Wanda Nara eligió el silencio público y no hizo declaraciones directas. Martín Migueles, en cambio, estaría en plena etapa de pedidos, explicaciones y promesas. La historia suma otro capítulo de tensión y deja abierta una pregunta que sobrevuela desde hace días: ¿habrá marcha atrás o la separación ya es definitiva?