Peluches gigantes invaden París

La simpática idea para garantizar el distanciamiento social

Entre tantas malas noticias de enfermos y muertos por la pandemia de COVID-19, los ingenios de un comerciante y un artista, le dieron una solución al tema de la cercanía entre clientes en los locales gastronómicos de París, además de robar la sonrisa de peatones y comensales.
martes, 30 de junio de 2020 · 12:27

La ingeniosa y simpática idea del dueño de un café parisino para garantizar que sus clientes mantengan el distanciamiento social requerido, no sólo generó furor en las redes sociales alrededor del mundo, sino que además se convirtió en un sello identitario de los locales gastronómicos al aire libre de la avenida Les Gobelins. En tan solo dos días, decenas de comerciantes de París imitaron la iniciativa.

En realidad la idea original nada tiene que ver con la pandemia de coronavirus, sino que surgió de un artista y dueño de una librería local, llamado Philippe Labourel, que desde mediados del año pasado viene colocando estos osos de peluche gigantes en lugares estratégicos de la ciudad, simulando que forman parte de la cotidianeidad de la capital francesa. Se los podía ver esperando el colectivo, leyendo en la plaza, o tomando un café en uno de los tantos locales sobre Les Gobelins.

Con la crisis por la diseminación global del COVID-19, esta expresión artística había quedado suspendida por parecer trivial e inadecuada hasta que el dueño de un café se puso en contacto con el artista para darle un segundo sentido a su arte, cuidar la salud de los clientes.

Fue así como el sábado pasado, los parisinos se encontraron con que en éste local habían varios peluches de tamaño humano sentados como si estuvieran disfrutando de la tarde de verano y un café. La idea, además de su carácter simpático, sirve para evitar que los clientes superen las dos personas por mesa y además sirven de barrera sanitaria entre mesas por su gran tamaño.

Cuando cada cliente deja su mesa, las mozas llegan a limpiar la mesa y rocían también a los peluches cercanos con un preparado desinfectante.

Ayer mismo, con el comienzo de la semana, se podían ver por la misma avenida turística donde se ubica el café que dio el puntapuié inicial, a decenas de peluches de diferente tamaño sentados en las sillas de cafés y restaurantes, tanto al aire libre como bajo techo. Y también a varios franceses tomándose fotografías y selfies junto a los peluches que ya son toda una sensación.

Más de

Comentarios