Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, enfrenta una investigación criminal por parte de fiscales federales en relación con la renovación de la sede del banco central en Washington, un proyecto cuyo costo alcanzó los US$ 2.500 millones, muy por encima del presupuesto inicial.
La pesquisa se centra en el testimonio que Powell ofreció en junio ante el Comité Bancario del Senado, donde explicó los avances y costos del proyecto. La investigación comenzó tras recibir citaciones de un gran jurado y una advertencia formal de posibles cargos penales por parte del Departamento de Justicia, según confirmó el propio Powell el 11 de enero.
Casa Blanca vs Reserva Federal
Este caso ha intensificado la confrontación política entre la Casa Blanca y la Reserva Federal. Desde la administración del expresidente Donald Trump, la renovación fue criticada por su mala gestión y sobrecostos. Funcionarios cercanos a Trump calificaron el proyecto como “groseramente mal administrado” y cuestionaron el liderazgo de Powell, quien fue blanco de críticas por mantener una política monetaria restrictiva frente a la presión para reducir agresivamente las tasas de interés.
En respuesta, Powell rechazó las acusaciones y sostuvo que la investigación tiene motivaciones políticas. En un comunicado afirmó que esta acción busca socavar la independencia del banco central en la fijación de las tasas de interés: “Esta acción no tiene que ver con el testimonio ni con la supervisión del Congreso, sino con el hecho de que la Reserva Federal toma decisiones basadas en lo que considera mejor para el público, y no en las preferencias del Presidente”.
El presidente de la Fed defendió la transparencia del organismo ante el Congreso y negó haber engañado a los legisladores, en particular a Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto y aliado de Trump, quien lo acusó de ocultar información.
La polémica se profundizó en junio cuando Powell desmintió versiones sobre lujos en la nueva sede, como comedores exclusivos, ascensores VIP y fuentes ornamentales, calificando esas afirmaciones como falsas o descartadas.
La investigación llega a pocos meses de que Powell deje su cargo en mayo próximo, generando incertidumbre sobre la relación entre el poder político y la autoridad monetaria estadounidense, así como sobre los límites de la independencia de la Reserva Federal ante presiones externas.