Grecia está dando un paso significativo para cerrar las brechas en el acceso a la atención sanitaria con la puesta en marcha de 127 Unidades Sanitarias Locales (TOMY). Este nuevo modelo de atención comunitaria se sostiene con una financiación de 202,5 millones de euros provenientes del Fondo Social Europeo, orientado a brindar servicios de salud primaria y apoyo en salud mental a las comunidades más vulnerables.
En localidades como Giannouli, cerca de Larisa, estas unidades están cambiando la experiencia de los pacientes con condiciones crónicas o necesidades complejas. Por ejemplo, Vasiliki Moustaka, quien sufre episodios severos de hipoglucemia, encuentra en la unidad no solo atención médica sino también soporte emocional, lo que mejora su calidad de vida.
El equipo médico encabezado por profesionales como el Dr. Zoi Papanikolaou desempeña un papel fundamental al aliviar la carga sobre los hospitales. Estas unidades ofrecen atención primaria, realizan derivaciones necesarias y proporcionan asistencia en salud mental, facilitando así un acceso más cercano y eficiente a los servicios de salud.
El programa TOMY
El programa TOMY se inscribe en un esfuerzo más amplio por reducir las desigualdades sanitarias en Grecia, un objetivo clave para alcanzar una asistencia sanitaria equitativa y universal, en línea con los estándares de la Unión Europea. Los expertos destacan que esta iniciativa es esencial para garantizar que los grupos más desfavorecidos puedan acceder a servicios de calidad sin barreras.
Con esta estrategia, Grecia no solo mejora la cobertura sanitaria sino que también fortalece el bienestar integral de sus ciudadanos, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad, consolidando un modelo que podría servir de referencia para otros países del continente.