El juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, fue designado para presidir el proceso penal contra Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos por narcotráfico, corrupción gubernamental y delitos vinculados al terrorismo. El juicio se desarrollará en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, una de las jurisdicciones federales más influyentes de Estados Unidos. Tras su arresto el sábado en Caracas, el ex dictador venezolano fue trasladado al centro de detención de Brooklyn, donde aguarda su comparecencia judicial prevista para. hoy
Nacido en Nueva York en 1933, Hellerstein sirvió como abogado del Ejército de los Estados Unidos antes de ejercer en el sector privado. En mayo de 1998, el entonces presidente Bill Clinton lo designó juez federal del Distrito Sur de Nueva York, convirtiéndose con los años en uno de los magistrados en activo con mayor trayectoria del sistema judicial estadounidense. Aunque asumió el estatus de juez sénior en 2011, continuó al frente de causas judiciales de alto impacto.
A lo largo de su carrera, Hellerstein ha intervenido en algunos de los casos más notorios del país, incluyendo las reclamaciones por daños derivados del atentado del 11 de septiembre de 2001, el proceso por acoso sexual contra el productor Harvey Weinstein y el caso contra Michael Cohen, ex abogado de Donald Trump. El magistrado también lleva actualmente el caso contra Hugo Armando "Pollo" Carvajal, ex jefe de inteligencia chavista, cuyo testimonio será clave en el juicio contra Maduro tras declararse culpable de delitos de narcotráfico y narcoterrorismo.
La asignación de Hellerstein al caso Maduro lo coloca en el centro de uno de los procesos judiciales más relevantes de las últimas décadas. La fiscalía acusa al ex líder venezolano de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y posesión de armas, cargos que también se extienden a su esposa, su hijo y otros funcionarios de su gobierno. El documento de acusación sostiene que Maduro se enriqueció ilegalmente durante sus años en el poder y planificó inundar Estados Unidos de drogas.