Delcy Rodríguez asumió este lunes como presidenta interina de Venezuela, tras prestar juramento ante el Parlamento en un contexto de fuerte tensión política y social luego de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos. La ahora mandataria tomó el cargo en medio de un clima de conmoción interna y con un discurso cargado de emotividad y referencias históricas.
Durante su presentación ante los legisladores, Rodríguez explicó que llegaba al recinto en su rol institucional y expresó un profundo dolor por la situación que atraviesa el país, al considerar que Venezuela fue víctima de una agresión extranjera. También denunció lo que definió como el “secuestro” de dirigentes venezolanos que permanecen detenidos en territorio estadounidense.
A pesar del tono crítico, Delcy Rodríguez remarcó que asumía la responsabilidad con honor y compromiso, y juró cumplir el mandato en nombre del pueblo venezolano. En su discurso evocó figuras centrales del chavismo y de la historia nacional, como Simón Bolívar y Hugo Chávez, a quienes señaló como guías del proyecto político que promete sostener.
La presidenta interina afirmó que su objetivo será defender la soberanía del país y trabajar por una Venezuela libre, independiente y en paz, y aseguró que no descansará hasta encaminar a la nación hacia el destino que, según sus palabras, le corresponde. El acto marcó el inicio de una nueva etapa institucional, atravesada por la incertidumbre y la atención de la comunidad internacional.