La presidente Interino de la República de Venezuela, Delcy Rodríguez, publicó un comunicado dirigido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que rápidamente generó ruido político y malestar. El texto fue presentado como “un mensaje de Venezuela para el mundo”, pero su contenido vuelve a colocar en el centro una relación atravesada por sanciones, acusaciones cruzadas y desconfianza.
Lejos de ser un pronunciamiento neutro, el comunicado insiste en conceptos que históricamente tensaron el vínculo entre ambos países y reabre una discusión que parecía estancada.
Un mensaje que habla de paz, pero expone un conflicto abierto
En el texto, Rodríguez sostiene que Venezuela “reafirma su compromiso con la paz y la convivencia pacífica” y expresa el deseo de vivir “sin amenazas externas”. También afirma que la paz mundial debe construirse garantizando primero la paz dentro de cada nación.
La mención directa a las “amenazas externas” coloca a Estados Unidos como interlocutor central del mensaje y vuelve a instalar la idea de un país bajo presión internacional, un eje discursivo que Caracas sostiene desde hace años.
La no injerencia, otra vez en el centro del escenario
Uno de los puntos más sensibles del comunicado es la insistencia en las relaciones internacionales “basadas en la igualdad soberana y la no injerencia”. Rodríguez remarca que esos principios guían la diplomacia venezolana con Estados Unidos y con el resto de la región.
La definición no es nueva, pero su reiteración en un mensaje dirigido a Trump vuelve a incomodar y a reforzar una postura que históricamente chocó con la política exterior estadounidense hacia Venezuela.
Invitación al diálogo, en medio de una relación rota
El texto incluye una invitación explícita al gobierno de Estados Unidos para avanzar en “una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido en el marco del derecho internacional”.
Sin embargo, la propuesta convive con un escenario de relaciones deterioradas, sanciones vigentes y desconfianza mutua, lo que convierte al llamado al diálogo en otro punto de fricción y debate.
Trump, Maduro y un mensaje que no pasa desapercibido
Rodríguez menciona de manera directa al presidente Donald Trump y sostiene que “nuestros pueblos y nuestra región merecen paz y diálogo, no guerra”, afirmando que ese es el mensaje del presidente Nicolás Maduro y “de toda Venezuela”.
La referencia vuelve a posicionar al gobierno venezolano en una narrativa de confrontación simbólica con Estados Unidos y deja en evidencia que el conflicto político sigue lejos de cerrarse.
Un cierre cargado de definición política
El comunicado finaliza con una afirmación contundente: “Venezuela tiene derecho a la paz, el desarrollo, la soberanía y un futuro”. La frase resume el eje del mensaje y refuerza una postura que, lejos de calmar las aguas, vuelve a generar indignación y enojo en un escenario internacional ya tensionado.
El texto de Delcy Rodríguez no pasó desapercibido. Por el contrario, reavivó un conflicto que sigue abierto y dejó en claro que la relación entre Venezuela y Estados Unidos continúa siendo uno de los puntos más sensibles de la política regional.