El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantendrá este viernes una reunión con directivos de las principales petroleras estadounidenses para analizar el acceso a los recursos energéticos de Venezuela, en un movimiento que vuelve a poner al país caribeño en el centro de la agenda internacional. El encuentro buscará abrir nuevas oportunidades de negocios para las empresas norteamericanas en un escenario marcado por fuertes controles y negociaciones bilaterales.
En paralelo, Venezuela confirmó que mantiene conversaciones con Washington para la venta de petróleo, luego de que el gobierno estadounidense decidiera controlar de manera indefinida la comercialización del crudo venezolano. La estrategia apunta a ordenar el flujo de exportaciones y redefinir las condiciones bajo las cuales el petróleo del país sudamericano llega a los mercados internacionales.
Desde la Casa Blanca explicaron que los ingresos generados por la venta de petróleo y derivados venezolanos serán depositados en cuentas bancarias bajo control de Estados Unidos, en entidades reconocidas a nivel internacional. El objetivo, señalaron, es garantizar transparencia y control sobre el destino final de los fondos, en un contexto de alta sensibilidad política y económica.
Según la vocería presidencial, ese dinero será luego distribuido con beneficios tanto para Estados Unidos como para el pueblo venezolano, en un esquema que busca combinar intereses comerciales con un discurso de resguardo institucional. La reunión entre Trump y los ejecutivos petroleros se interpreta como un paso clave para definir cómo se instrumentará este nuevo escenario energético.