La Unión Europea prometió una respuesta "firme" a las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia, a la espera de una reunión en Davos sobre el futuro de este territorio autónomo danés en el Ártico. Desde que volvió a la Casa Blanca, el dirigente republicano argumenta que "necesita" esa isla rica en minerales y tierras raras por motivos de seguridad nacional para evitar que Rusia y China impongan su hegemonía en esa estratégica zona.
Antes de partir al Foro Económico Mundial, que se celebra cada año en la estación de esquí suiza, Trump respondió con suspenso a la pregunta de hasta dónde está dispuesto a ir para hacerse con Groenlandia: "Ya lo verán". "Tenemos muchas reuniones programadas sobre Groenlandia, y creo que las cosas van a salir bastante bien", dijo Trump, en un momento de tensión desde que ocho países europeos manifestaron su firme oposición a ese plan expansionista.
Todos son miembros de la OTAN, entre ellos Reino Unido, Alemania y Francia, las principales economías del continente. Trump los amenazó con aranceles en caso de oponerse. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió en su discurso en Davos que Trump podría acabar sumiendo en una "espiral descendente" las relaciones con la UE.
"Los aranceles propuestos son un error, especialmente entre aliados de larga data", dijo. "Nuestra respuesta será firme, unida y proporcionada", señaló. El presidente francés, Emmanuel Macron, que también está en Davos, instó a la UE a "usar" sus poderosas herramientas comerciales anticoerción para responder.
El representante de la Casa Blanca para el Comercio, Jamieson Greer, advirtió a los países europeos que "no sería prudente" recurrir a ese mecanismo de defensa económica, que llamó "bazuca comercial".
En el marco de su campaña sobre Groenlandia, Trump publicó en su plataforma Truth Social un fotomontaje de sí mismo plantando una bandera en un paisaje rocoso y helado junto a un cartel que reza: "Groenlandia - Territorio de Estados Unidos. Est. 2026".
En un emotivo discurso en Davos, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, subrayó que su país apoya "firmemente" a Groenlandia y Dinamarca. Además, denunció que el sistema de gobernanza global liderado por Estados Unidos -aunque sin mencionar directamente al país ni a su presidente- está sufriendo "una ruptura". Evocó "el fin de una fantasía agradable y el comienzo de una realidad brutal en la que la geopolítica de las grandes potencias no está sujeta a ninguna restricción".
Los líderes de la UE se reunirán en Bruselas para decidir cómo responder a la crisis, una de las más graves para los vínculos transatlánticos en años.
Fuentes: afp, ap