ENSEÑAR EN PRIMERA PERSONA

Chaco, el "país real": la conectividad marca la desigualdad

Una foto en redes sociales y la historia de Marcela Rocchia, la docente que no imagina el regreso a las aulas, pero reconoce que “pedagógicamente será volver a empezar”.
domingo, 28 de junio de 2020 · 06:30

Lejos estamos de volver a las aulas. Agosto es, por lo pronto, el mes tentativo para ese regreso. Seguro que todo será distinto. Aulas y recreos ya no serán lo mismo.

El 13 de marzo la realidad de la argentina cambió por completo. Ni los docentes ni los alumnos imaginaban que ese viernes sería el último día de clases de un ciclo lectivo teñido de incertidumbre. El domingo 14, el presidente Alberto Fernández, anunciaría la suspensión de las clases hasta el 31 de marzo para evitar la propagación del coronavirus. Pero no fue así.

“No son 14 días de vacaciones” había dicho Fernández en aquella oportunidad.  El virus avanzó y las medidas de aislamiento también. El 20 de marzo se decretó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en todo el país. Solo los esenciales darían movimiento a un país desierto. Comercios cerrados, actividades deportivas y culturales prohibidas y encuentros familiares virtuales.

La virtualidad fue tomando protagonismo en un país aislado, y los docentes cambiaron sus planificaciones para que los alumnos, a quienes habían visto por última vez allá por el 13 de marzo, siguieran aprendiendo ahora desde sus casas.

Marcela Rocchia vive en Chaco precisamente en la localidad de Santa Sylvina, a 350 kilómetros de Resistencia. La provincia registra el mayor número de contagios por coronavirus luego de Provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Su historia podría ser la de miles de docentes a lo largo y ancho del país. Lo cierto es que Marcela es personal único de una escuela rural a 9 kilómetros de Santa Sylvina que “está en límite con Santa Fe y Santiago del estero, somos más santafesinos y santiagueños que chaqueños”. Una foto en redes sociales y la historia de una docente en cuarentena.

Maestra y directora de la Escuela 665, Rocchia visita, una vez a la semana, a sus alumnos y también a las familias. “Les llevo tareas, cuadernillos y alimentos” contó en el programa Cambio de Aire. “Los docentes tratamos de seguir manteniendo el vínculo y el contacto con los chicos y sus familias. El vínculo es muy fuerte” reconoció a 101 días de cuarentena.

Marcela nunca imaginó que aquel 13 de marzo usaría por última vez el pizarrón, pero supo acompañar a sus alumnos a lo largo de la cuarentena: “No nos podemos desconectar. Hay papás que no pueden ayudar a los chicos porque los padres son analfabetos y necesitamos adaptar los cuadernillos para que puedan resolver tareas solos” contó en AM550 La Primera.

Y agregó: “Los papás están cumpliendo el rol del docente, pero en casa. Sin embargo, hay papás que no tienen educación o que tuvieron o tienen que salir a trabajar y no pueden acompañar a los niños” aunque reconoció que “los niños de la escuela rural están acostumbrados a una cierta autonomía o independencia”.

La cuarentena y el aislamiento estricto, al menos en Chaco, continuará hasta el 17 de julio, y la vuelta a clases lejos está de que ocurra en agosto como podría suceder en el resto del país. Es por eso que Marcela vive el día a día en medio de la incertidumbre como miles de argentinos y si bien no imagina cómo será el regreso a las aulas sostuvo que desde lo emocional será muy “afectivo”, pero que en “lo pedagógico será empezar de nuevo”.

“Todos estaremos con nuestros brazos abiertos, oídos y manos para comenzar de nuevo y renacer como un ave fénix” dijo emocionada.

Claro que desde lo pedagógico será volver a empezar, pero Marcela reconoció que “en todo momento el chico está aprendiendo algo… más allá de los contenidos pedagógicos que planifiqué en el año. Quizás esto no lo logre este año, pero mis chicos están ayudando a hacer ladrillos, pan (…) están aprendiendo otras cosas. Aprenden a convivir en un ambiente distinto. Todos están en sus casas” con sus familias. 

 

Comentarios

Otras Noticias