Javier Milei expuso en el Foro Económico Mundial de Davos un discurso centrado en la superioridad del libre mercado frente a las estructuras políticas tradicionales. El presidente criticó la legitimidad de la intervención estatal en la economía y se distanció de los modelos políticos europeos tras la extensa presentación de su par estadounidense.
El mandatario defendió el capitalismo de libre empresa como la única vía para el desarrollo y declaró obsoletos los sistemas basados en el control estatal. Fundamentó su postura en la idea de que la intervención gubernamental asfixia la iniciativa privada y obstaculiza la generación de riqueza.
Maquiavelo ha muerto, el fin de las prácticas políticas tradicionales
Para Milei, las regulaciones excesivas son el principal enemigo del progreso. Con la frase “Maquiavelo ha muerto” ilustró el fin de las prácticas políticas tradicionales de manipulación y control centralizado. Afirmó que los Estados deben dejar de interferir en la labor de quienes buscan construir un mundo mejor, enfatizando que “regular mata el crecimiento”.
La asistencia a su discurso fue menor a lo esperado, en gran parte porque Donald Trump ocupó el atril durante más de una hora y media justo antes, excediendo su tiempo y provocando que parte del público abandonara la sala.
Milei también recurrió a referencias bíblicas para describir lo que considera una crisis moral en Europa y propuso un cambio en el eje geopolítico global. Señaló la degradación ética del viejo continente y planteó a América como la esperanza que podrá rescatar a Occidente, asegurando que “América será el faro de luz que rescatará a todo Occidente”.
A pesar de la demora ocasionada por Trump y la molestia que generó entre delegados, empresarios y periodistas, Milei evitó críticas directas a su aliado estadounidense y mantuvo un elogio implícito hacia el modelo que ambos representan.
En su alocución, el jefe de Estado destacó los avances de su gestión y resaltó la labor de su gabinete. Mencionó de manera especial a Federico Sturzenegger por la concreción de “13.500 reformas” y valoró el trabajo de la ministra Sandra Pettovello en Capital Humano. Sobre la asistencia social, afirmó que “en vez de pescado, estamos enseñando a los discapacitados a pescar”, subrayando un cambio de paradigma en esa área.