La autopsia realizada al cuerpo de David Walter Aguirre, el docente universitario hallado sin vida en su departamento del barrio porteño de Caballito, confirmó que murió por asfixia y aportó nuevos elementos que podrían orientar la investigación.
El hombre, de 55 años, fue encontrado sin vida en su vivienda ubicada en Hidalgo al 300, en el primer piso de un edificio. Según confirmaron fuentes de la investigación, el informe forense determinó que la muerte se produjo por la obstrucción de las vías respiratorias.
Los especialistas indicaron que la asfixia habría sido provocada mediante la utilización de una prenda de vestir combinada con presión ejercida sobre el cuello, una maniobra que refuerza la hipótesis de un ataque directo contra la víctima.
El estado en el que fue encontrado el cuerpo también generó fuerte preocupación entre los investigadores. Aguirre estaba maniatado, tenía una funda de almohadón colocada en la boca y presentaba golpes en distintas partes del cuerpo. Además, la habitación se encontraba desordenada.
La principal línea de investigación sostiene que la víctima habría pasado las últimas horas con otra persona, presuntamente un hombre, antes de que ocurriera el crimen. En ese contexto, una de las hipótesis que analizan los investigadores apunta a un posible caso de “viudo negro”, modalidad en la que el agresor gana la confianza de la víctima para luego atacarla.
El cuerpo fue descubierto el miércoles por un compañero de trabajo, quien al no poder contactarlo decidió acercarse al departamento y alertó al 911 al encontrarlo sin signos vitales.
La causa quedó a cargo de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad y de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 58, que trabajan para identificar a la persona que habría estado con el docente antes del crimen. Hasta el momento no hay detenidos.
Aguirre tenía una extensa trayectoria académica y profesional. Era licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Buenos Aires y se desempeñaba como docente en distintas instituciones.
En los últimos años había desarrollado gran parte de su actividad en el ámbito universitario, donde dirigió la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Flores y participó como profesor en otras casas de estudio.
Además, desde finales de 2024 se presentaba como CEO de una empresa dedicada a la ciberseguridad, al tiempo que continuaba con su actividad docente y de formación profesional.
Su perfil académico también incluía experiencia en el sector público, donde colaboró en iniciativas educativas vinculadas con el programa Conectar Igualdad en la provincia de Buenos Aires.
Mientras la investigación continúa, los investigadores analizan las últimas comunicaciones y movimientos del docente con el objetivo de reconstruir qué ocurrió en las horas previas al crimen y dar con la persona que estuvo con él en su departamento.