Una avioneta protagonizó un aterrizaje de emergencia este martes en la ruta provincial 56, a la altura de General Madariaga, en una zona cercana a Pinamar, luego de sufrir una falla en el motor mientras se encontraba en pleno vuelo. No hubo personas heridas y, tras algunos minutos de precaución, el tránsito volvió a circular con normalidad.
El episodio ocurrió cuando el piloto, un hombre de 51 años, volaba desde Cañuelas con destino al aeródromo de Villa Gesell. Durante el trayecto, al llegar al kilómetro 36 de la ruta, detectó un desperfecto mecánico en el motor de la avioneta bimotor, lo que lo obligó a tomar una decisión inmediata para evitar una situación de mayor riesgo.
Ante el problema técnico y con toda la documentación en regla, el piloto realizó una maniobra de aterrizaje de emergencia sobre la ruta, que se concretó con éxito. La aeronave descendió sin impactar contra otros vehículos ni generar consecuencias para terceros, en un sector donde además no hay señal telefónica, lo que complicó las comunicaciones en los primeros momentos posteriores al aterrizaje.
Como medida preventiva, la avioneta fue desplazada hacia la banquina, lo que permitió liberar la traza. Si bien inicialmente se realizaron cortes momentáneos para garantizar la seguridad, la circulación vehicular ya fue restablecida por completo.