La salud de Bastian, el nene de 8 años que sufrió un grave accidente en Pinamar, volvió a generar preocupación este lunes, cuando debió ser operado nuevamente. A las 17, el pequeño ingresó al quirófano y fue sometido a su quinta intervención quirúrgica, en el marco de un cuadro que continúa siendo delicado y con pronóstico reservado.
Según explicó Matías Morla, abogado del padre de Bastian, la cirugía resultó exitosa y estuvo relacionada con la recolocación de una válvula para monitorear la presión intracraneana, un procedimiento clave para controlar posibles inflamaciones derivadas del fuerte traumatismo que sufrió. Se trató de una intervención considerada menor, que se extendió por aproximadamente una hora.
Durante la jornada, los médicos habían comenzado a retirar de manera progresiva la sedación para evaluar la respuesta neurológica del nene y analizar la posibilidad de extubarlo en las próximas horas. En ese contexto, familiares indicaron que Bastian respondió a algunos estímulos, moviendo manos y pies, lo que generó expectativa. Sin embargo, desde el equipo médico remarcaron que el estado del paciente sigue siendo crítico, que cada decisión se toma minuto a minuto y que el control permanente de la presión endocraneana es fundamental en esta etapa de la recuperación.
El accidente que dejó a Bastian gravemente herido ocurrió el lunes 12 de enero, cuando el UTV en el que viajaba junto a su familia colisionó con una camioneta Volkswagen Amarok en la zona de médanos conocida como La Frontera, en Pinamar. Tras el impacto, el menor fue internado en un hospital local, donde fue operado en dos oportunidades. Debido a la gravedad de su estado, posteriormente fue trasladado de urgencia en helicóptero sanitario a Mar del Plata, donde le practicaron otras dos cirugías, antes de la intervención realizada este lunes.
Además de los traumatismos en la cabeza, el nene presenta una complicación hepática, por lo que permanece bajo estricta observación médica mientras se monitorea su evolución. En paralelo, la investigación judicial continúa su curso. La fiscalía solicitó la imputación de Maximiliano Jerez, padre del menor, en una causa por lesiones culposas, al considerar que durante el hecho no se habrían respetado las medidas de seguridad correspondientes. Las pericias avanzan para determinar las responsabilidades de los adultos involucrados en el accidente.