HISTORIAS CRUELES

La batalla de San Lorenzo, año 2020, y la vida de Brian

Cualquiera puede morir en las nuevas guerras narco. Ahora le tocó a un pibe de 16 años.
viernes, 29 de mayo de 2020 · 11:30

San Lorenzo supo de épocas mejores, o, por lo menos, más heroicas. Allí está el convento San Carlos. En sus alrededores se produjo el bautismo de fuego, exitoso, del cuerpo de Granaderos organizado por José de San Martín. Ahora se libran otras batallas. Guerras que tienen que ver con el narcotráfico y su infinita red de mafias internacionales.

En una de esas escaramuzas bélicas, murió, en la tarde otoñal del jueves, Brian Ezequiel Sánchez. Tenía 16 años. Iba caminando y charlando, sin aprestos de guerra, con un amigo de 24 años que se llama Carlos Rodrigo. Hablaban de cuestiones intrascendentes. Nadie habla de algo realmente importante en la víspera de la muerte.

Una moto se avecinó rápidamente hacia donde caminaban los dos pibes. Es la clásica estampa de los sicarios modernos de la droga. Moto, dos hombres, cascos. Y una ametralladora. Quien cabalgaba en el asiento trasero de ese caballo de dos ruedas, metálico, veloz e impiadoso, apretó el gatillo. La ráfaga le acertó tres disparos a Brian. En el brazo izquierdo, en el tórax, y en la rodilla derecha.

Brian alcanzó a gritar algo, y cayó como un pequeño árbol al que le entró el hacha, sin aviso. Su amigo, Carlos, herido también, alcanzó a ver cómo la moto y sus dos ocupantes se perdían en el horizonte ya neblinoso, entre casas y almacenes y despensas, y la vida que se iba como el tránsito, lenta, inexorablemente.

A Brian lo llevaron al hospital Granaderos a Caballo. Fue una formalidad: ya estaba muerto. Carlos fue internado, y salvaría su vida. En el lugar del ajusticiamiento, se empezó a amontonar la gente. No hay cuarentena para el narcotráfico en San Lorenzo. Las batallas se libran todos los días. Empezaron a encender fogatas. Fueron a la comisaría, y protestaron.

La guerra es desigual, es injusta. Y la gente se ha cansado de que la muerte se aparezca arriba de motos relucientes.

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