Alison Calfunao, quien además de atravesar serios problemas de salud luego de un trasplante de corazón y la amputación de una de sus piernas, enfrenta dificultades en el proceso judicial relacionado con su caso. La mujer neuquina presentó una denuncia contra el fiscal que lleva su causa porque entorpecer la investigación y este martes habrá una audiencia.
En una entrevista con La Mañana es de la Primera por AM550, Alison explicó que junto a sus abogados realizaron una denuncia contra el fiscal Andrés Azar, encargado de la investigación, por entorpecimiento del proceso judicial. Según su relato, desde el inicio el fiscal negó pruebas y rechazó reuniones solicitadas por sus abogados en más de quince ocasiones.
“Desde el primer momento, él piensa que no hay delito. Entonces llegó un momento en el que dije basta, pasemos a otra instancia”, expresó Alison.
“Cada vez que pedían poder hablar con él, nunca los recibió. La última vez que rebalsó el vaso fue cuando se rechazó la revisión del médico que iba a controlar mi corazón. Él dijo que no era necesario”, relató Alison. La paciente indicó que en la actuación del fiscal predominó la postura de que “no hay delito”, lo que llevó a la frustración y a solicitar que el caso se derivara a otra instancia.
Alison destacó, sin embargo, que la situación comenzó a cambiar cuando se reunió con el fiscal Agustín García, quien recibió a su equipo con atención, escuchó cada solicitud y aceptó revisar todas las pruebas que previamente habían sido rechazadas. “Salí de Fiscalía ese día con un poco de alivio. Vi algo muy positivo”, comentó.
La audiencia por la denuncia contra el fiscal Azar está programada para el próximo 10 de marzo, aunque Alison no podrá asistir ni de manera presencial ni por Zoom debido a un control médico con su cardiólogo. Aun así, permanecerá informada sobre el desarrollo del proceso.
En medio de este escenario judicial complicado, Alison recibió buenas noticias respecto a su tratamiento y su familia. La obra social autorizó que sus hijos puedan acompañarla durante los traslados necesarios para su atención médica, lo que le permitió reducir el estrés y los ataques de pánico que sufría. “Últimamente estoy mucho más tranquila desde que se solucionó lo de la obra social. Me preocupo más por los nenes y estoy medicada, pero siento alivio”, expresó.
Próximamente, Alison viajará a Buenos Aires para una biopsia de control, que se realiza cada tres meses para evaluar la salud de su corazón. A pesar de los desafíos, mantiene una actitud positiva frente a su recuperación y el proceso judicial en curso.