La competencia en MasterChef entró en su etapa más decisiva y la última gala de eliminación dejó un golpe fuerte para dos de los participantes más queridos del programa. A pocos días de la recta final, el reality definió quiénes no continuarán en carrera rumbo a la final.
El desafío que debieron enfrentar los famosos fue uno de los platos clásicos más complejos de la cocina internacional: el lomo Wellington. La consigna obligó a los participantes a trabajar con precisión técnica y tiempos ajustados, una combinación que suele marcar diferencias cuando el jurado debe decidir quién continúa en el programa.
Tras la degustación de todos los platos, los chefs destacaron primero a quienes habían logrado las mejores preparaciones de la noche. El Turco Husaín y Emilia Attias fueron llamados al frente luego de presentar los lomos más logrados, lo que les aseguró un lugar en la última semana de competencia.
Esa decisión dejó en la zona de riesgo a tres participantes que debían esperar la resolución final del jurado: el Chino Leunis, la Joaqui y Sofi “la Reini” Gonet. Los tres quedaron frente a frente en el momento más tenso de la gala mientras los chefs deliberaban qué ocurriría con cada uno.
Finalmente, el veredicto definió que la Reini continuara en la competencia y avanzara a la última semana del programa. La decisión dejó fuera del certamen al Chino Leunis y a la Joaqui, quienes debieron despedirse de MasterChef cuando el sueño de llegar a la final parecía cada vez más cerca.
La eliminación generó un clima muy emotivo en el estudio. Entre los compañeros apareció rápidamente la reacción de Ian Lucas, que había compartido gran parte del recorrido con la cantante. "Es un baldazo de agua fría", expresó el influencer al conocer la resolución.
En el momento de la despedida, la Joaqui también habló sobre lo que significó para ella su paso por el programa y el impacto personal que tuvo la experiencia. "No me veía en la final porque tengo serios problemas de autoestima, de la autopercepción de lograr lo que me propongo en fin. Después de acá, me siento más capaz". La artista volvió a referirse a ese aspecto emocional al explicar cómo vivió la exposición dentro del reality. "No me veía en la final porque tengo serios problemas de autoestima".
Entre lágrimas, también reconoció que abrirse frente a las cámaras fue uno de los desafíos más difíciles de su participación. "Se me da muy mal esto de la exteriorización, siento que se me vulnerabiliza todo eso que me impido ser. "Se que no es fácil lidiar con una persona como yo, tanto a nivel producción como equipo. Para mí también ha sido muy difícil lidiar conmigo misma".
El momento final de la despedida estuvo marcado por un mensaje muy personal de la cantante sobre lo que representó la experiencia en MasterChef. "Este programa, en el que yo vine a Joaquina, que es una persona que no tiendo a presentar mucho porque la masividad me da miedo. Por alguna razón, siempre siento que no va a estar bien ser como soy. Les agradezco a todos acá por sacar todo encima que estaba cubriendo la mejor parte de mí, que es ser yo misma por primera vez".