¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Viernes 20 de Febrero, Neuquén, Argentina
Logo Am2022
PUBLICIDAD

Crimen de "Jabalí Chico": uno de los hermanos cipoleños fue acusado de homicisio y quedó detenido

La Justicia le formuló cargos a Luciano Castillo por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y dictó prisión preventiva hasta junio de 2026. La fiscalía sostiene que el asesinato de Diego Cid fue una represalia por el robo de mercadería ocurrido el día anterior.

Viernes, 20 de febrero de 2026 a las 15:24
PUBLICIDAD

Luciano Castillo, el cipoleño detenido esta semana, seguirá preso con preventiva-. Fue acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego por el asesinato de Diego "Jabalí Chico" Cid, en un crimen que la fiscalía vincula directamente con una represalia por el robo de mercadería que la víctima y uno de sus hermanos habían cometido el día anterior; para el juez de Garantías Ricardo Calcagno, la gravedad del hecho, los disparos efectuados desde un vehículo y el riesgo de fuga justifican que continúe tras las rejas mientras avanza la investigación.

La audiencia se realizó por videoconferencia, ya que Castillo se encuentra detenido en Cipolletti, donde se entregó el pasado miércoles ante el cerco policial. Allí, la fiscal Silvia Paolini reconstruyó una escena que, según la acusación, fue todo menos espontánea. De acuerdo a la investigación, el imputado llegó en un Peugeot 408 blanco junto a otras tres personas, identificó a Cid en una de las calles del Alto, bajó la ventanilla y efectuó al menos tres disparos con una pistola 9 milímetros.

Dos de esos proyectiles impactaron de lleno en el cuerpo de la víctima. Las balas ingresaron por la región torácica y abdominal y le provocaron heridas gravísimas. "Jabalí Chico", como lo conocían en el ambiente delictivo de Bariloche, fue trasladado de urgencia al hospital, pero murió a raíz de un shock hipovolémico secundario a una herida dorsoabdominal, tal como determinó el informe de autopsia del Cuerpo de Investigación Forense.

Pero además, la fiscalía expuso que el trasfondo del ataque estaría vinculado a un robo previo. Según la reconstrucción oficial, el día anterior al crimen, Cid y uno de sus hermanos le habían sustraído mercadería al grupo que luego lo enfrentó. Ese dato, lejos de justificar la violencia, es clave para entender el móvil que investiga la fiscalía: una venganza directa. El abogado defensor, Miguel Zeballos, se opuso a la figura de  homicidio agravado por el uso de arma de fuego, y pretendió que se cambie por legítima defensa o exceso de legpitima defensa, situación que no prosperó.

En ese contexto, también se reveló que Cid había salido del domicilio donde se encontraba para concretar una compra pactada telefónicamente con el mismo grupo que minutos después lo atacó. Aunque en un primer momento se dijo que era para comprar cervezas. Es decir, la víctima habría sido citada bajo un pretexto comercial que terminó en una emboscada a balazos.

La acusación se sostiene, además, con el testimonio de un testigo ocular, entrevistas a personas que estuvieron con la víctima momentos antes del hecho y un informe del Gabinete de Criminalística que permitió avanzar en la identificación del presunto autor.

Un dato que generó fuerte debate en la audiencia fue que el propio Castillo se presentó voluntariamente días después ante el Cuerpo de Investigación Judicial, junto con su hermano Denis. Allí entregó el vehículo y el arma presuntamente utilizados en el crimen, ambos con documentación legal, según destacó su defensa.

Sin embargo, para el juez de Garantías, ese comportamiento posterior no neutraliza el riesgo procesal. Por el contrario, consideró que el hecho de no haberse quedado en el lugar ni haberse presentado de inmediato, sino hacerlo días después y desde otra ciudad, configura un claro riesgo de fuga.

Por su parte, los querellantes Pablo Calello y Horacio Brucellaria adhirieron en todos sus términos a la acusación fiscal y advirtieron que la calificación podría modificarse si surgen nuevos elementos que confirmen la participación de otras personas ya identificadas.

Finalmente, el delito fue encuadrado provisoriamente como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en carácter de autor, conforme a los artículos 45, 41 bis y 79 del Código Penal. Con esa calificación, Castillo, hijo de un reconocido ladrón cipoleño ya muerto, seguirá detenido mientras avanza la etapa penal preparatoria. Su padre fue el único condenado por un asalto a la planta de Pollolín en 2017, por el cual debía cumplir 11 años de cárcel.

Quién era "Jabalí Chico"

Diego Antonio Cid, de 40 años, conocido en el mundo del delito como “Jabalí Chico”, fue asesinado el jueves pasado en el Alto de Bariloche. Su muerte trajo el recuerdo de un prontuario marcado por robos, estafas, fugas y episodios carcelarios que lo convirtieron en uno de los delincuentes más conflictivos de la ciudad.

Cid, heredó su apodo de su hermano mayor Exequiel, a quien en el submundo marginal ya era conocido como Jabalí.  Acumulaba condenas desde 2012, cuando fue sentenciado a más de siete años de prisión por un robo agravado con arma de fuego. Ese mismo año protagonizó una fuga del hospital tras sufrir una crisis por consumo de drogas, lo que ya mostraba el perfil de un hombre difícil de controlar, con solo veinticinco de años.

En 2014 intentó tomar como rehén a un celador y luego retuvo a un compañero de celda a punta de cuchillo, en un episodio que dejó heridos y expuso su capacidad de liderazgo negativo entre los internos de la cárcel de Roca, dónde había sido trasladado por los continuos conflictos en Bariloche.

En 2017 recibió tres años de prisión por un robo calificado y secuestro de un comerciante. Y en 2022 fue condenado a dos años por múltiples estafas inmobiliarias y falsificaciones en la causa conocida como “Inmobiliaria Gutiérrez”. Ya en 2023, 

cuando debía cumplir parte de su condena en un centro de rehabilitación, abandonó el lugar alegando que lo obligaban a rezar, no lo dejaban fumar ni recibir visitas íntimas. Prefirió regresar a la cárcel por voluntad propia, mostrando su resistencia a cualquier intento de reinserción social. Y el año pasado, fue acusado por el robo de un teléfono. 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD